Razones que tampoco son de peso
Una torreta de Red Eléctrica, empresa que distribuye la electricidad en España.
El pasado mes de junio, el Ministerio, lejos de hacer culpable a las eléctricas, achacó el desfase a varios factores. Razones como que, al menos en la primera mitad del año, no se había producido el repunte del 2% en la demanda eléctrica que el propio Gobierno fijó, y en base a cuyos datos redactó el Real Decreto de ayudas.
La segunda razón, a juicio del Gobierno, era que las eléctricas están teniendo un buen año en la generación de electricidad por otros sistemas, como el hidroeléctrico o el eólico.
Ante esta situación, empresarios y sindicatos arrancaron a principios de verano al Ministerio de Industria el compromiso de que las térmicas funcionaran al 120% respecto a lo inicialmente previsto. Sin embargo, a tenor de los datos, es evidente que tampoco se está cumpliendo. Tampoco el momento político es el mejor, con un Gobierno en puertas de unas elecciones generales, ya que esa presión sobre las eléctricas debería de ser al máximo nivel.
Las empresas ya han advertido del grave problema que generarán los stock, y no sólo por el coste económico que supone sacar el carbón y no cobrarlo. A ello se une un problema medioambiental importante, ya que esas grandes montañas de mineras están ubicadas cerca de zonas habitadas.