El comercio lanza un SOS ante la pérdida del 50% de sus ventas
El sector reclama al Ayuntamiento que se vuelque en la Navidad para reactivarlo.

Las tiendas de ropa son unas de las más afectadas por la caída en picado el consumo.
El 40% del PIB de la capital y 20.000 empleos. Son las cifras más representativas de lo que supone el comercio para una ciudad como León. El sector no levanta cabeza desde que se inició la crisis y en su balance mensual las pérdidas por la falta de ventas oscilan entre el 30 y el 50%.
«El frenazo del consumo, ante esta crisis tremenda, provoca una crisis de confianza entre los compradores y lo estamos pasando francamente mal», comentó ayer el presidente de la Asociación Leonesa de Comerciantes, Javier Menéndez.
En el inicio de la temporada de «Los desayunos de Aleco», una cita que reúne a miembros del sector para abordar sus asuntos, los comerciantes expresaron su «preocupación» ante las repercusiones que el contexto económico está teniendo en sus negocios. Además, aprovechando la cita electoral, reclaman a los candidatos leoneses, que acaben ocupando escaños de parlamentarios, que aclaren cuál es su postura sobre el comercio en la próxima legislatura.
Compras en las fiestas. «Aunque las competencias sabemos que son de la Junta, la política nacional en este sentido es fundamental y de lo que decidan puede depender que sobrevivamos o que nuestros negocios se hundan», recalcó Menéndez, quien aseguró que quieren «lanzar un guiño a los representantes leoneses que lleguen a Madrid para contar con su apoyo».
Ante esta situación, ahora tienen puestas sus miras en la campaña de Navidad, que tradicionalmente representa el 35% de las ventas de todo el año. El presidente de Aleco apuntó que el Ayuntamiento de la capital debe volcarse este año en la decoración festiva de las calles y en la organización de eventos que reviertan en las tiendas y las compras.
«Queremos que sean partícipes, porque también reciben nuestros ingresos de las tasas e impuestos y deben ayudarnos». Aleco aglutina en estos momentos a más de 200 comercios de toda la ciudad.
«Todos los días arriesgamos y todos los días pasamos un examen», dijo para enfatizar la situación límite del sector.
En cuanto a despidos, afirmó que de momento pueden mantener los empleos, aunque llamó la atención sobre el hecho de que «nuestros comercios son familiares y nuestros empleados son casi de nuestra familia; el propietario del negocio lo tiene que estar pasando francamente mal antes de despedir a nadie, vamos, que yo diría que si tuviera que hacerlo lo haría justo el día antes de cerrar la tienda», aseveró Menéndez.