Más de 2.100 personas recurren en León al banco de alimentos
Un total de 715 familias se benefician de la ayuda, un 146% más que en 2008.

El alcalde charló con los responsables municipales del banco de alimentos.
La cola crece a las puertas del banco de alimentos, que ahora ocupa las dependencias en las que antes guardaban sus herramientas los fontaneros del Ayuntamiento, en el CHF. Allí, frente al campo de hierba artificial en el que disfruta del ocio un grupo de amigos, al lado de las dependencias por cuyas ventanas se escapan las notas de la escuela de música, se forma una fila disciplinada de personas que aguardan en los escalones a que las llamen. Dentro, apilados sobre los palés se amontonan los 62.000 kilos de comida que se repartirán este mes. La cuarta entrega de la campaña. Una convocatoria a la que acuden 715 familias: 2.151 personas, de las cuales 128 no superan los 20 meses, que necesitan los alimentos más básicos para subsistir; un 146% más que en el 2008.
No parece que vaya a remitir la cola. Con respecto a la anterior entrega de alimentos, que se produjo entre los meses de mayo y junio, 90 familias más se han sumado. Ni siquiera se hacen previsiones sobre cuántas personas pasarán en Navidad.
El aumento —290 familias en el 2008, 330 en el 209, 670 en el 2010, 715 en el 2011— ha diversificado el perfil de los perceptores de las ayudas. Siguen los colectivos típicos de riesgo de exclusión social y abundan los inmigrantes que se han quedado sin trabajo, reseñan los trabajadores municipales encargados de repartir la comida, pero además ahora hay otro nuevo necesitado: gente de clase media que se ha quedado sin ningún tipo de ingreso, ni posibilidad de auxilios familiares; integrantes de ese grupo de cuatro de cada diez parados leoneses que no cuentan con ninguna prestación o subsidio. Antes, no se atrevían a acudir a la ayuda, para la que se necesita pasar por una evaluación de los empleados de servicios sociales. «Hay mucha más gente que no viene todavía porque no se atreve», apunta el responsable del proyecto.
El límite para la percepción del auxilio del banco de alimentos queda fijado por el Indicador Público de Rentas de Efectos Múltiples (Iprem), el antiguo salario mínimo interprofesional, que está en la actualidad en 533 euros. Esta es la cifra base, a la que se suman 30 euros por cada miembro de la unidad familiar que solicita la ayuda: si una familia con cinco miembros está por debajo de los 683 euros entra en el reparto.
A esta familia le tocará un lote de 15 alimentos: 5 kilos de fideos, 5 kilos de macarrones, 5 kilos de espaguetis, 12 kilos de arroz, 6 kilos de harina, 6 botes de Cola Cao, 8 litros de zumo, 2 paquetes de galletas, 24 litros de caldo, 36 litros de leche, 24 botes de tomate, 9 quesos pequeños, 14 litros de natillas, 10 sobres de verdura... Comida que viene de los excedentes que, desde los años 90, remite el Ministerio de Agricultura.
Sigue la cola hasta final de mes. No sobra nada.