El Ayuntamiento tendrá que reservar 30 millones al año para pagar deuda
Gutiérrez reseña que a esta cantidad se deben sumar 40 millones menos de gasto .
Para «hacer coincidir lo que realmente se ingresa con lo que realmente se gasta», como anunció ayer el alcalde, Emilio Gutiérrez, el Ayuntamiento de León maneja sobre la mesa de elaboración de los presupuestos una ensalada de cifras determinantes: los ingresos corrientes se calculan en 130 millones de euros, los gastos hasta ahora superan los 170 millones, lo que obliga a hacer «un ajuste» de 40 millones de euros. Y, por si fuera poco, tiene que cuadrar dentro del capítulo de gastos una partida de «entre 28 y 30 millones de euros anuales» para pagar la deuda, que sobrepasa los 137 millones de euros, según los cálculos de la auditoría elaborada por Deloitte.
La escena mantiene a los responsables del equipo de gobierno «trabajando con esas cifras», que se tendrán que «ajustar con gran esfuerzo» para asentarlas en el presupuesto del 2012. Unas cuentas que mantienen su horizonte de presentación dentro del primer trimestre del año, según recordó Gutiérrez, quien reseñó que superada «fase de conocimiento de gastos e ingresos» se abordará «la segunda parte, que la deuda».
Para afrontar la deuda, la Concejalía de Economía y Hacienda se mantiene a la espera de que el Gobierno central defina la línea ICO que Cristóbal Montoro anunció en las últimas semanas. Vía de financiación con la que poder afrontar el pago de los 437,2 millones —307 millones con proveedores, 100 millones con bancos y otros 30 millones más en juicios— que comprometerán unas condiciones estrictas de cumplimiento para los gestores municipales, entre las que ya se sabe que como poco se le descontará al consistorio su participación en los tributos del Estado si no cumple con los plazos y cantidades anuales de devolución.
Dentro de los recortes que serán necesarios para cuadrar ingresos y gastos, Emilio Gutiérrez volvió a insistir que el personal «se prioritario» y que su objetivo es «estar al lado de las personas», aunque no entró a valorar si los recortes en este capítulo, que sumaron 63,2 millones en el 2011, se limitarán tan sólo a la amortización de las plazas de las jubilaciones y la no renovación de los contratos temporales. Una política que en los ocho meses del nuevo equipo de gobierno ya ha conseguido adelgazar la nómina en alrededor de medio centenar de trabajadores.