La garantía del préstamo serán los 27 millones de tributos del Estado
La concesión de la línea ICO por parte del Gobierno no se salva tan sólo con el envío de las facturas, sino que requiere además que se remita al Gobierno un plan financiero, que el consistorio ya tiene avanzado, en el que se especifiquen las medidas que se llevarán a cabo para solventar la deuda. Una situación «alarmante», como la definió el alcalde, Emilio Gutiérrez, quien recordó que el total adeudado, que en diciembre se cifró en 437 millones, ya ronda los 450 millones: 180 a proveedores, cerca de 120 a las grandes empresas concesionarias, más de 20 millones de subvenciones, 30 millones en sentencias judiciales y 100 millones más a los bancos.
La garantía que exigirá el Gobierno para la concertación del crédito, previa aprobación del plan financiero, será la participación de cada una de las administraciones en los tributos del Estado. Una cantidad que para el Ayuntamiento de León tiene un techo de 31,5 millones de euros, fijado en función de variables como la población, pero que en las liquidaciones finales de los últimos ejercicios se ha quedado en 27 millones. Dinero del cual se detraería la cifra del préstamo que cada año el consistorio no fuera capaz de devolver.