España-Duero pierde el veto a nuevas fusiones tras su integración en Unicaja
Los consejeros gratificarán el acuerdo en la próxima semana antes de la huelga general
Unicaja manda. El acuerdo de integración entre los bancos de Caja España-Duero y Unicaja, que supone una fusión por absorción de la entidad malagueña sobre la leonesa, deja sin su derecho a veto sobre nuevas fusiones a Caja España-Duero. Un veto que sí se recogía en el primero acuerdo de fusión, ese que aprobaron los consejos y las asambleas de las cajas allá por el mes de septiembre del 2011.
En concreto, el artículo 21.1 de ese documento de fusión se decía textualmente: «Las Cajas no podrán, sin el consentimiento de la otra Caja, enajenar ni gravar por ningún título sus acciones en el Banco». Esto ya no es así y no porque se haya variado el articulado, algo que no ha sucedido, sino porque lo que no es igual es el acuerdo de fusión.
Lo que se ha producido, según el último documento sellado por los presidentes de ambas entidades, Evaristo del Canto y Braulio Medel, es la absorción del banco de España-Duero por parte del de Unicaja, algo que se hace a través de la compra de la entidad de Castilla y León del 30% de las acciones del banco de caja andaluza.
Pero la realidad es clara. Unicaja ostentará el 70% del accionariado del banco y tendrá la postestad para decidir sobre el futuro del mismo. O lo que es lo mismo, sólo la caja malagueña podrá decir a partir de ahora si se abre a nuevos procesos de fusión y con quién los haría. Y así quedó expresado y reconocido por España-Duero, tras la reunión del consejo del banco en Madrid en la que se aprobó su integración con Unicaja, al dejar claro que el acuerdo significaba el «traspaso de todo el negocio y depósitos de clientes a Unicaja Banco».
Ratificado antes de la huelga general. Los consejos de los bancos y de las cajas de ahorros de ambas entidades volverán a reunirse la próxima semana para ratificar este acuerdo de integración o fusión por absorción.
Según las fuentes a las que ha tenido acceso DIARIO DE LEÓN, estas reuniones está previsto que se produzcan antes de la huelga general del próximo día 29, entre otras cosas porque o 31 de marzo el nuevo banco fusionado deberá estar funcionando ya a pleno rendimiento. Esta ratificación ya no deberá ser aprobada por las asambleas generales, quienes dieron su visto bueno a todo el proceso en septiembre del año pasado. Su reunión ahora ya no tiene sentido.