La superviviencia de la Obra Social
La restructuración de las cajas de ahorros está poniendo en la picota el futuro de su obra social, que durante décadas ha sido una de sus señas de identidad. Desde la Confederación Española de Cajas de Ahorros (Ceca) afirman que este servicio nunca desaparecerá, aunque algunos expertos creen que la falta de dinero para mantenerla podría suponer su desaparición.
Las cajas destinaron 1.462 millones en el 2010 a la Obra Social, mientras que en la Ceca estiman que en 2011 esa dotación se redujo casi a la mitad, unos 850 millones. El ejercicio en que más dinero destinaron las 45 cajas que existían entonces fue 2008, justo en el inicio de la actual crisis, cuando se alcanzó la cifra récord de 2.508 millones. Desde entonces, se han tenido que optimizar los recursos al máximo, recortando gastos y fijando prioridades. Los procesos de fusión y de las cajas en bancos no han hecho, por sí mismos, que la Obra Social desaparezca. Incluso hay quienes piensan que si la marca de las cajas fusionadas aún permanece es precisamente por ella.