La Caja cifra las pérdidas este año en 1.500 millones si no se logra la fusión
La entidad admite en un documento que los activos impagados llegarán al 21,2%. . La mesa laboral inicia mañana el trámite para aplicar la reforma laboral el 1 de julio.

Servicios centrales de la Caja en El Portillo.
Boca arriba. Así es como ha puesto Caja España-Duero las cartas a los sindicatos de cara a la reunión de la mesa laboral de mañana en Madrid. Unas cartas que fijan en 1.500 millones de euros las pérdidas de la entidad para este año, de no alcanzarse la fusión con Unicaja, ya que sin ella la entidad no podría acceder a las ayudas de más de 1.000 millones que precisa del Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB) para hacer frente a sus activos tóxicos.
La Caja cifra en 5.290 millones los «activos irregulares», o lo que es lo mismo aquellos de difícil cobro. Esto supone, y así lo dice el escrito, que la ratio de este tipo de activos, que en el 2010 era del 15,6% y el año pasado del 18,5%, en marzo de este año ya estaban por encima del 21%.
En solitario, intervenida
De descontarse estas ayudas, la pérdidas de la Caja superarían los 106 millones de euros. Las fuentes a las que ha tenido acceso este periódico aseguran que esos datos son así, pero que no se pueden extrapolar ya que el banco de la Caja España-Duero ya se sabía que no podía seguir en solitario porque sería intervenido.
Precisamente, ésta es la razón que han esgrimido los sindicatos de la Caja para rechazar de entrada una negociación en solitario sin que también esté presente Unicaja. Desde los sindicatos se entiende, que ya no se puede hablar de una sola entidad.
En el documento de convocatoria que desde la Caja se ha remitido a los sindicatos, y al que ha tenido acceso DIARIO DE LEÓN, se admite que la entidad ha sufrido un «deterioro» en su cuenta de resultados y respecto a otras entidades del sistema financiero. Un deterioro que, según recoge este mismo escrito, afecta a su «credibilidad y viabilidad» futura.
Reforma laboral
Y bajo el paragüas de ese negro futuro es sobre el que la dirección de Caja España-Duero quiere asentar la negociación de la mesa laboral, que se retoma mañana desde las 11.00 horas, en la sede de Madrid.
Una presión que ya sienten los sindicatos que se sentarán con la dirección, entre otras cuestiones porque en el escrito por el que se les convoque se dice claramente, que el banco de la Caja inicia este jueves el proceso de «modificación sustancial de las condiciones de trabajo al amparo del artículo 41 de la reforma laboral.
Que es tanto como decir que, de no llegar al acuerdo laboral en el que la Caja ve «imprescindible» el ajuste salarial de 120 millones de euros aplicará la reforma laboral a patir del 1 de julio. Un hecho que la convertiría en la primera entidad del país en aplicarla, aunque en el mismo escrito se deja claro que existen «causas económicas, organizativas y productivas».
Fusión no cerrada
Además, el documento incide en que, a los «negativos» datos del Banco Ceiss, «se pone de relieve la existencia de una situación económica y productiva muy negativa y de grave deterioro en los tres últimos años». Y es aquí donde hace un apunte que asegura que la fusión está aún en el aire, ya que deja claro que aún existen «diversos trámites y condiciones que han de cumplirse», aunque eso sí no aclara de cuáles se trata.
Cabe recordar que el presidente de Unicaja, Braulio Medel, en su reunión de la semana pasada con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, declaró que esperaba tener cerrada la fusión el próximo mes de octubre.
El caso es que mañana, a las 11.00 horas en la sede de Madrid se volverán a ver las caras la dirección y los sindicatos para tratar de cerrar un acuerdo laboral que permita rebajar los 120 millones en salarios que exigen desde la entidad.