Diario de León

El ex director general de Feve cuestiona el contrato indefinido de 32 directivos

Díez pregunta si «es moral» hacerlos cuando en 6 meses se unirá con Adif y Renfe.

Juan Díez.

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Mientras aguarda la resolución judicial de la demanda interpuesto ante el Juzgado social, por la que reclama que se le paguen 415.481 euros de indemnización por su despido de la compañía, el ex director general de Feve, Juan Díez, cuestiona que tras la entrada del nuevo equipo rector se han firmado «32 contratos de trabajo» para la «nueva estructura directiva: 5 directores, 9 directores gerentes y 18 gerentes y varios», según comunicó mediante en burofax a este periódico en contestación a la entrevista del presidente de Feve, Marcelino Oreja, publicada el pasado 21 de mayo.

En su comunicado, Díez insiste en que estos contratos son «de duración indefinida, no por 4 años, sino de aquí a la eternidad», remarca el anterior número dos de la compañía como comparación con el compromiso contractual en el que basa su reclamación: un contrato por 4 ejercicios, firmado cuando quedaba menos de un año para las elecciones, que le blindaba en caso de entrada de otro Gobierno ajeno al PSOE.

Díez cuestiona que estos contratos indefinidos se hagan «sabiendo como saben él y sus augures lo que ocurrirá dentro de seis meses: la desaparición de Feve y su presidencia por la integración en Renfe y Adif». «¿Se trata de un blindaje a perpetuidad para 32 directivos? ¿Es reprobable o falto de ética y moral la firma de esos 32 contratos? O por el contrario, ¿forma parte de la actividad ordinaria de la empresa?», se pregunta el ex director general.

Alta dirección

Desde estos interrogantes, Díez insiste en defender el modo por el cual el anterior presidente de Feve, Ángel Villalba, dejó atado su compromiso. Una argumentación en la que recalca que el contrato «como personal de alta dirección se celebra como consecuencia del nombramiento como director general y de infraestruturas de Feve y no como consecuencia de la eventual celebración de elecciones generales un año más; a la presidencia de la comunidad de vecinos; o si va a llover en la próxima primavera».

«El modelo de contrato es el mismo que el utilizado para los tres anteriores directores generales desde el año 2005. Conforme al Real Decreto 1382/1985, regulador de la relación laboral de carácter especial del personal de alta dirección, su duración será la que las partes acuerden y a falta de pacto se presume celebrado por tiempo indefinido», defiende Juan Díez, quien abunda en que «la extinción del contrato puede producirse en cualquier momento por voluntad de cualquiera de las partes firmantes, debiendo, en ese caso, retornarse a la relación laboral común anterior».

Sueldos y ascensos

El ex director general de la compañía ferroviaria de vía estrecha matiza también que su salario «no se incrementó en 20.000 euros como consecuencia del ascenso al puesto de director general», sino que, «por el contrario, el salario se redujo en 1.676,03 euros brutos anuales, 139,6 euros brutos mensuales». Una rebaja que se produjo como consecuencia de que el anterior presidente, Ángel Villalba, decidió bajar un 8% el sueldo de los directivos, porcentaje en el que se incluía el 5% de reducción salarial que impuso el Gobierno en mayo del 2010, lo que dejó su nómina en 96.196,58 euros.

Una nómina que había empezado con 52.700 euros anuales, cuando entró como director gerente de gestión del Patrimonio el 6 de junio del 2005, después de la llegada de Zapatero al poder, y que se incrementó con tres ascensos: como director de división de servicios corporativos pasó a cobrar 72.240 euros; como director general adjunto vio incrementado su salario a 97.812 euros; y, en febrero del 2011, ascendió a director general con 104.541 euros, que tras la rebaja de sueldo directivos se quedaron en 96.196,58 euros.

Sobre los motivos de su despido, Juan Díez señala que nunca ha expresado que se le despidiese de la empresa pública por ser del PSOE y amigo de Zapatero», sino que lo que le manifestó el presidente de la compañía, Marcelino Oreja, fue que «en la plantilla de Feve no cabe un ex director general vinculado a una opción política distinta a las suya (Partido Popular)». Aseveración que choca con las manifestaciones que el ex director general hizo a este periódico el 5 de mayo, que no ha desmentido, en las que asentaba que Oreja le había «insistido en que los suyos le exigían cabezas y que se quería ventilar de la empresa todo lo que oliera a PSOE».

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