Feve terminará la integración en el 2013, pero aplaza urbanizar la estación
Oreja apuesta por «esperar a que la situación mejore» para desarrollar el sector.

La directora de Infraestructuras de Feve, Adoración Prada, guió a Oreja y Gutiérrez.
La integración de Feve «evoluciona razonablemente, como estaba previsto», según certificó ayer el presidente de la compañía, Marcelino Oreja, después de pasearse junto al alcalde, Emilio Gutiérrez, por las obras. La zona en la que pudieron comprobar el funcionamiento del nuevo viaducto de conexión con Ramón y Cajal, además del avance de la piqueta sobre el antiguo puente de los Maristas, y en la que quedó comprometido que «el tranvía estará en funcionamiento en el primer semestre del próximo año». Un plazo que no existe para la urbanización del sector de la estación, que depende de la venta del suelo. «No está el mercado como para urbanizar. Por ahora no tienen mucho sentido avanzar», concedió el dirigente de la empresa estatal, propietaria de los terrenos.
El aplazamiento deja en suspenso el desarrollo de una zona en la que, conforme al PGOU, hay espacio para 141 viviendas, repartidas en cuatro edificios. Más de 29.000 metros cuadrados en los que, avalados por la venta del suelo, tendrán que esperar la construcción de dos nuevos viales, el aparcamiento subterráneo de 150 plazas y 1.500 metros cuadrados de zonas verdes, con un parque infantil incluido de 250 metros.
Oreja subrayó que «para vender aquí una promoción en esta zona habrá que esperar a ver si la situación económica mejora». «Si mejora, sabemos que tenemos una fuente potencial de ingresos y patrimonio de Feve que veremos si lo podemos sacar adelante en los próximos años, pero no a corto plazo», subrayó el presidente de la compañía. Un juicio que descarta seguir los dictados del estudio, encargado al arquitecto de la integración y firmado en marzo del 2010, en el que se auguraban unos beneficios de 14,8 millones de euros, a partir de unos ingresos por venta de viviendas que rondarían los 39,8 millones de euros y unos costes de construcción por encima de los 25,1 millones de euros, de los cuales la urbanización del sector —infraestructuras, red viaria, servicios y jardinería— apenas supondrían 1,7 millones.
Accesos a Maristas
A salvo queda el resto de la integración, desde la entrada en la ciudad hasta superar el puente de los Maristas, a la que no afectará siquiera la absorción de Feve por parte de Renfe y Adif. Una fusión que Oreja concedió que aún no sabe si hará que se pierda «la marca Feve», pero que «garantiza la calidad del servicio y la viabilidad del personal». «Pueden estar tranquilos porque esto no va a ser más que una mejora del servicio y de la obra», comprometió el presidente de la compañía ferroviaria, quien abundó en que «no habrá ninguna sinergia con Renfe» por lo cual «no tiene por qué haber ninguna destrucción de empleo».
Junto a Oreja en la visita, el alcalde aprovechó para recordar que «la colaboración con Feve «está siendo modélica y dando sus frutos». Colaboración en la que incluyó «a los Maristas, por las facilidades que han dado», al tiempo que avanzó que «no habrá absolutamente ningún problema» en los accesos al centro para los 1.200 alumnos «cuando comience el curso dentro de dos meses».