Los 31 hogares del caminante
La Junta ajusta la normativa en materia de albergues para evitar la picaresca en la regulación de los establecimientos del Camino de Santiago en la provincia de León.

Los albergues con ánimo de lucro deben constar en el registro de la Consejería de Turismo.
Posada, fonda, venta, refugio, hospedería... Son múltiples los nombres que se pueden utilizar para hablar de los albergues. Uno de los elementos indispensables en el Camino de Santiago, en el que los peregrinos buscan el descanso tan ansiado tras arduas etapas.
En la provincia 31 albergues hospedan diariamente a estos viajeros del Camino, sus paredes guardan las historias de miles de peregrinos que han ocupado sus aposentos.
Cabe destacar que los albergues para peregrinos se dividen en tres categorías: albergues turísticos de los caminos a Santiago, albergues turísticos superiores de los caminos a Santiago y los albergues de peregrinos sin fin lucrativo.
Cinco euros marcan el punto de partida para realizar la división entre los albergues con fines lucrativos, y los que no tienen ánimo de lucro, en los que se encuentran los albergues turísticos de los caminos a Santiago. Aquellos en los que el peregrino abona un importe superior a cinco euros se registran tipificados con fin lucrativo, mientras que los que tienen un donativo libre o por un importe menor a esos cinco euros se establecen sin fin lucrativo.
Legislación
El decreto que regula la Ordenación de los albergues de la Comunidad establece el concepto de albergue y los clasifica según la calidad de sus servicios e instalaciones. Igualmente el mencionado decreto contempla la posibilidad de que los albergues de peregrinos sin fin lucrativo puedan solicitar de forma voluntaria la inscripción en el registro de empresas, actividades, y profesiones turísticas, ya que no tienen obligación legal de registrarse.
Los establecimientos sin fines lucrativos que deciden registrarse cuentan con la ventaja de la promoción y publicidad que realiza la Junta. El decreto 52/2008, de 10 de julio, regula la ordenación de uno establecimientos, con la categoría particular de los albergues de los Caminos a Santiago. Esta nueva normativa, que pretende «mantener la dignidad de la que goza el Camino de Santiago», según apunta el jefe territorial de Cultura, Jesús Álvarez Courel, «aunque contamos con la picaresca propia de caminantes y hospitaleros, la práctica totalidad cumple y contribuye a la buena imagen del Camino».
Con la nueva normativa las sanciones ante posibles irregularidades se encuentran entre los 900 y 90.000 euros, sin embargo, el objetivo que mantienen desde la Consejería «es más informativo que sancionador».