Vestas prepara un recorte adicional de empleo para antes de fin de año
La multinacional aún no ha definido cómo afectará la medida a la planta leonesa.

La paralización del sector eólico por la indefinición legislativa hace prever a Vestas un ejercicio complicado en el 2013.
La situación económica general y sobre todo la indefinición del mercado regulatorio sobre el desarrollo de los proyectos eólicos (en España la moratoria se prolonga ya por dos años, pero la situación es similar en otros países europeos y en Estados Unidos) ha llevado a las grandes empresas del sector energético a posponer o reevaluar sus proyectos. El bloqueo de estos proyectos se ha traducido en una parálisis de los pedidos a las empresas de fabricación de componentes eólicos, que no sólo tienen dificultades en este ejercicio del 2012 sino que prevén un 2013 todavía más complicado.
Es el caso de la multinacional danesa Vestas, que cuenta en en polígono de Villadangos con una de las cinco plantas de fabricación de palas eólicas que tiene en España. La empresa anunció ayer que a la reducción que comunicó a principios de año de 2.335 empleos sumará antes de finalizar el ejercicio otros 1.400 en todo el mundo. En total, un descenso en la cifra de trabajadores de algo más de 3.700, hasta dejar su plantilla en los 70 países en los que opera en unas 19.000 personas, en lugar de las 20.400 previstas inicialmente.
Sin definir
Fuentes de la empresa señalaron ayer que se encuentran aún analizando dónde y con qué incidencia se llevarán a cabo estos recortes, y que aún es pronto para determinar en qué medida afectarán a la planta leonesa. Sin embargo, recordaron que en los últimos meses la actividad de la fábrica se había mantenido gracias a la «dinámica de la multinacional», abasteciendo pedidos para mercados de otros países.
«Con el objetivo de mantener la plantilla en la fábrica leonesa, como parte de un proyecto global y porque tiene capacidad para atender pedidos de cualquier parte del mundo, ha estado fabricando para otros países. Pero las plantas de Vestas están pensadas para abastecer los mercados locales». La actividad de la empresa se ha mantenido a la espera de ver cómo se resolvía la indefinición normativa en la que vive el sector en España.
Desde la multinacional danesa se recuerda que la actividad en el 2012 ha sido intensa porque se produce sobre pedido. En los últimos meses se ha entregado el material encargado a lo largo del 2011. Sin embargo, las perspectivas para el 2013 no son nada favorables: los pedidos a lo largo de este año han descendido de manera sensible. «La empresa necesita ajustar sus costes para asegurar su rentabilidad en el futuro».
Más de la mitad, en Europa
La empresa ha llevado ya a cabo parte del ajuste del empleo anunciado, y ahora analiza dónde incidirá esta ampliación de los despidos. Un 55% del recorte laboral se lleva a cabo en los mercados de Europa, Oriente Próximo y África; un 25% en Asia y Pacífico y otro 20% en el Norte de América.
Este recorte de personal permitirá a la multinacional danesa reducir en más de 250 millones de euros los costes fijos. La empresa informó ayer de sus resultados en el primer semestre del año, con unas pérdidas de 170 millones de euros (frente a los 30 millones que perdió en el primer semestre del 2011); a pesar de que la facturación de la compañía mejoró un 10,3%, hasta los 2.716 millones de euros.
Reducción de actividad
La empresa prevé un nivel de actividad significativamente inferior al actual en el 2013, por lo que intensifica su política de reducción de costes. Sin embargo la empresa mantiene sus previsiones de lograr una facturación anual de entre 6.500 y 8.000 millones de euros, a pesar de la caída de los pedidos, que se habían calculado en 7 gigavatios y ahora reduce hasta los 6,3.
También reduce la previsión de las inversiones de los 550 millones de euros iniciales a 450 millones.