El paseo de los Marichalar
El ex marido de la infanta Elena y su hijo visitan León y admiran en su recorrido turístico la Catedral y San Isidoro.

Jaime de Marichalar en una imagen de archivo.
Padre e hijo de fin de semana en la ciudad. Invitados por un amigo del ex duque de Lugo a León, Jaime de Marichalar y su primogénito recorrieron ayer los lugares más emblemáticos de la capital. Una visita que no contó con la hermana de Felipe, más conocido por su tercer nombre, Froilán, ya que Victoria se encuentra en Gran Bretaña cursando sus estudios en un prestigioso internado.
Turistas madrugadores. Poco después de las 11.00 horas ya se encontraban recorriendo la Colegiata de San Isidoro, guiados por el experto conocimiento de su abad, Francisco Rodríguez, quien «con sumo gusto» se ofreció personalmente a mostrar la joya románica a padre e hijo tras ser avisado de su visita.
«Fue un recorrido agradable y cordial», explicó el religioso. Los Marichalar pudieron conocer como preámbulo unas pinceladas de la historia del templo. Los visitantes admiraron dentro de la Colegiata el Tímpano y las puertas del Cordero y del Mediodía, también el retablo.
Como curiosidad, el abad relató que el ex marido de la infanta Elena se interesó por el sistema de calefacción de la Colegiata. Francisco Rodríguez explicó a Froilán, de 14 años, que sus «abuelitos» habían visitado este templo. «La reina ha venido dos veces y el rey una». La última vez que pisaron el regio lugar fue de forma conjunta con motivo de la celebración del 1.100 aniversario del Reino de León. Después pasaron al Panteón Real y conocieron también el claustro, donde al ex duque le llamaron la atención los medallones de las reinas de León. También visitaron la Casa de la Espiritualidad. Allí Marichalar firmó en su libro de honor.
Pulchra Leonina
Ya por la tarde, padre e hijo con el amigo de León recalaron en la Catedral. Durante algo más de una hora admiraron todo el conjunto.
Según ha podido conocer este periódico, quedaron impresionados con la belleza de las vidrieras, que contemplaron en primer plano gracias a su ascensión en la plataforma.
Se detuvieron, además, en la sillería del coro, el sepulcro de Ordoño II y el claustro. Otro espacio que encandiló a Jaime de Marichalar fue el claustro del templo gótico.
A la salida, cerca ya de las 19.00 horas, continuaron con su visita por la ciudad, adentrándose por las calles de la vieja ciudad y disfrutando de las famosas tapas que tanto renombre dan a León.