La Inmaculada reclama media docena de bombillas tras 4 meses a media luz
El Ayuntamiento promete hacer una biblioteca y dar contenido al centro cívico.
Los vecinos de La Inmaculada aprovecharon ayer la visita del alcalde de León, Emilio Gutiérrez, para recordarle que «el barrio está un poco abandonado». Una queja que ejemplificaron con el hecho de que «hace cuatro meses, desde mayo, que hay seis calles en las que existen farolas fundidas que se arreglarían con media docena de bombillas», como expuso el secretario de la asociación vecinal Ventas Oeste, Ángel González, quien reseñó que esto se produce después de que durante el pasado verano estuvieran «dos meses sin luz» en la zona. «Hoy (por ayer) han empezado a limpiar y arreglar los árboles», remarcó la presidenta, Mercedes Fernández. «Estamos en ello dentro de nuestras posibilidad», se aprestó a cortar el concejal de Educación y Participación Ciudadana, Javier Reyero.
El capítulo de quejas se inscribió en la firma del convenio del regidor leonés con la asociación Ventas Oeste para la cesión de la un aula del centro cívico para las actividades de la asociación. Un uso que podrán hacer los lunes, miércoles y viernes, de 19.00 a 21.00 horas, después de «más de cinco años de reivindicaciones» en los que el colectivo incluso llegó, con el anterior equipo de gobierno, a interponer un contencioso administrativo para reclamar su derecho al uso de las instalaciones, al igual que las otras dos asociaciones de la zona: La Inmaculada y Cantamilanos. «Con esta cesión, lo retiramos, como habíamos prometido», anunciaron los portavoces vecinales, quienes agradecieron a Gutiérrez que cumpliera con la petición que le habían trasladado cuando tan sólo era candidato. «Había una reivindicación vieja que debía ser atendida para propiciar las condiciones básicas, como el resto de colectivos», expuso el alcalde a los vecinos.
Punto de lectura
Gutiérrez avanzó que en el centro cívico se instalará un punto de lectura —como el que hay en Ventas Este— que se nutrirá con los fondos de las dos bibliotecas cerradas —San Lorenzo y Parque de los Reyes. La instalación se ubicará en una de las salas de uso polivalente de la infraestructura y se pretende que esté abierta antes de Navidad. Junto con este movimiento para buscar la dinamización, el alcalde prometió que el edificio contará con «actividades culturales de la más variada índole».