Trabajadores de la Caja protagonizan una ruidosa protesta en el centro de Madrid
. Todos los sindicatos reclaman en la capital otra reestructuración para la entidad.

La concentración en Madrid de trabajadores de la Caja se prolongó durante dos horas.
A la misma hora que de una tienda de al lado, salían de comprar Penélope Cruz y su hermana, los representantes sindicales del Banco Caja España-Duero escenificaban ayer en Madrid su unidad ante la sede de la entidad, mediante una concentración que cortó la calle Marqués de Villamagna, y a la que asistieron prácticamente la totalidad de los mismos.
Durante casi dos horas, y de manera ruidosa, mostraron su rechazo al plan de reestructuración que prevé 1.500 despidos y el cierre de 236 oficinas, reclamaron el inicio de un proceso de negociación, e intentaron entregar una carta al presidente, Evaristo del Canto. Les valía hasta hacérsela llegar a través de una de sus secretarias, pero ante la única posibilidad de dársela a un conserje, los sindicalistas optaron por esperar a mejor ocasión.
Luis José Rodríguez Alfayate, secretario general de Csica (Confederación de Sindicatos Independientes de Cajas de Ahorros) señaló que «somos conscientes de la dificultad y de la situación complicada. Por eso pedimos que se inicie una negociación. Pero lo que no admitimos es esa cifra de despidos y cierres de oficinas».
Rodríguez Alfayate también afirmó que «lo que se demuestra con esta concentración es que la unidad sindical es real», en referencia a la amplia representación de los sindicatos. Junto a Csica, se concentraron representantes de CC. OO., UGT y UEA, en una cifra muy por encima de los 200 asistentes. Tras la protesta celebrada ayer, que se desarrolló sin ningún incidente, los sindicatos preparan ya otra concentración que tendrá lugar la semana que viene en Salamanca.
Sin entrar a valorar cual sería su propuesta ante una eventual negociación con los directivos de Caja España-Duero, el líder de Csica sí aseveró que «la entrada de Unicaja, y su aportación de 604 millones de euros, supondría una situación distinta y negociable. El impacto sería otro», dijo.
A partir de la protesta llevada a cabo ayer en pleno centro de Madrid, entre la Castellana y Serrano, los representantes de la entidad bancaria también reclamarán que «ya que con el FROB será imposible negociar, exista otra institución que se siente a hablar con nosotros de las muchas alternativas que hay», indicó Luis José Rodríguez.
De esta forma, ayer se vieron banderas y gritos de protesta en un Madrid cada vez más cansado de ruido. A la espera de que el diálogo se imponga y se produzca, sentados alrededor de una mesa de negociación. Y, es más, sin la duda que ayer quedó en el aire acerca de si el presidente estaba o no.