Los operarios exigen que se les diga «por escrito cúando, dónde y cómo» se debe salir
Cansados de trabajar con la indefinición de una orden dada de palabra, en la que se avisa de que cuando haya avisos fuera del municipio de León se debe consultar a los responsables del Ayuntamiento antes de atenderlos, los bomberos de León registrarán el viernes un petición para reclamar al alcalde, Emilio Gutiérrez, que «especifique por escrito cuándo se debe salir, dónde, cómo y por qué motivos», como avanza el portavoz del colectivo, Carlos Lozano. Una «seguridad» con la que quieren evitar «cualquier tipo de responsabilidad que se derive del sistema de funcionamiento actual».
Los bomberos insisten en que la sucesión de filtros, que retrasa «incluso media hora la decisión desde la llamada de alerta hasta que se sale», ocasiona retrasos en los que «cuando se llega al lugar del incendio ya es demasiado tarde». Una situación que no sólo hace ya irreversible en la mayoría de los casos la recuperación de las viviendas, sino que incluso pone «en grave riesgo a los efectivos que se desplazan, ya que las llamas suelen estar descontroladas».
La postura del colectivo laboral se produce en un contexto en el que han tenido que acudir al juzgado para reclamar que el Ayuntamiento les pague 190.000 euros: la cantidad correspondiente a 2011 y 2012 que la Diputación paga por las salidas a la provincia y que, desde 1987, se reparte entre los bomberos. Un parque cuyos 71 efectivos cubren a una población total de 391.308 habitantes: uno por cada 4.919 personas, el doble que la media autonómica.