Los árboles también se ponen enfermos
Casi 13.000 de los casi 27.000 ejemplares de distintas especies existentes en la ciudad están vigilados . por los técnicos debido a distintas patologías; la más común, el pulgón que ataca en primavera y verano.

Vista de la plaza de la Inmaculada, con sus árboles aguardando la primavera.
El Ayuntamiento de la capital tiene contabilizados 26.908 árboles en el término municipal de León, según el último censo, de los que más o menos la mitad -unos 13.000- sufren o han sufrido algún tipo de enfermedad. No por ninguna razón en especial; en la mayoría es por ley de vida y porque la naturaleza es así. Los inviernos secos suelen conllevar más presencia de pulgones, que es la patología más común. Lo importante, según apuntan fuentes municipales, es hacer un diagnóstico correcto y poder tratarlos, aunque en algunos casos la enfermedad no tenga remedio, como el caso reciente del cedro del parque del Cid.
Esos 26.908 árboles son los que se reparten por los distintos barrios en aceras para dar sombra y en los parques de la ciudad. En el inventario, según las mismas fuentes, no se contabilizaron los que de forma espontánea crecen en zonas terrizas, márgenes de ríos, solares y tierras de cultivo en la periferia de la ciudad.
León es de sobra conocido que es una ciudad con muchas zonas verdes y, por tanto, con muchos árboles. Zonas como Quevedo, el parque de los Reyes, Eras de Renueva... con más de 2.000 árboles inventariados, entre jardines y calles, a los que se suman otras zonas muy pobladas también como la Condesa, Papalaguinda, La Granja...
El inventario se realizó en el año 2008, y ya figuraba en el mismo el barrio de la Lastra, donde más árboles se han plantado. En total tiene 4.328.
Las especies predominantes en León, por orden de importancia en cuanto al número de individuos, son el plátano de sombra (platanus hispánica), el aligustre (ligustrum japónica), el castaño de índias (aesculus hippocastanum), la falsa acacia (robinia pseudoacacia), los arces (acer), los cedros ornamentales (cedrus deodara, cedrus atlántidca y cedro del Himalaya) y los tilos (tillia).
El combate contra las enfermedades más comunes va a cambiar el año que viene. 2014, según se recoge en el Plan de Acción Nacional de Uso Sostenible de Productos Fitosanitarios será el último en el que se podrán utilizar sistemas de fumigación como la pulverización, el espolvoreo y la atomización dentro del casco urbano de las ciudades, siempre y cuando haya alternativas técnicas eficaces. «Tendrá como consecuencia inmediata la implementación de sistemas de control como la lucha integrada (utilizar insectos parásitos o depredadores de plagas), así como los tratamientos endoterápicos en el arbolado ornamental», explican fuentes municipales.