León sólo levanta 12 obras nuevas
Las licencias de nueva edificación en la capital se quedan en apenas una al mes, cuando tan sólo hace 8 años se empezaba a construir un inmueble cada dos días.
No hacen memoria los técnicos municipales de un año con tan escasos registros de obra nueva. Tan sólo 12 expedientes abiertos de nueva construcción en León. Uno al mes de media. Nada que ver con los picos contabilizados en el año 2005, cuando se llegaron a firmar hasta 177 licencias de edificación. Casi una cada dos días. Una bajada de un 93% en la estadística municipal en 7 años. La muestra de los efectos de la crisis inmobiliaria en un municipio donde la actividad apenas se mantiene sustentada por las obras menores y los trabajos obligatorios derivados de la Inspección Técnica de Construcción (ITC), según los datos ofrecidos por los servicios urbanísticos del consistorio de la capital leonesa.
Las 12 licencias firmadas son el suelo marcado por la construcción en la capital leonesa desde la entrada de la crisis inmobiliaria. Una bajada que fue vertiginosa entre 2007 y 2008, cuando se pasó de 150 expedientes abiertos por obra nueva a apenas 67 edificios en cimentación. El descenso que ya casi no se frenó en los años siguientes: 31 en el 2009, 19 en el 2010 y una leve recuperación con 23 en el 2011. Un espejismo que se desbarató en el 2012.
La caída no tiene atenuante en el resto de licencias urbanísticas. Un listado de expedientes que mantienen un nivel de actividad en las obras menores, habilitadas para reforma de casas, pisos y adecuaciones en locales. Pequeños y medianos trabajos de reforma, en ausencia de obra nueva, que han conseguido crecer desde el inicio de la crisis hasta llegar a sumar 2.013 en el 2011, pero que en el pasado año han vuelto a bajar para mantenerse en el entorno de las 1.577 licencias. Trabajos que permiten la supervivencia de pequeñas empresas.
Reformas
Junto con estas obras menores en las edificaciones de la capital leonesa, la actividad se mantiene con los trabajos de reparación de edificaciones ordenadas por el Ayuntamiento, debido a expedientes en los que se demuestra que el estado de conservación supone un peligro para los ciudadanos, sobre todo por caídas de forjados y fachadas. En total, 81 licencias en el último año, por encima de las 67 que había en el 2008.
El último pequeño salvavidas lo componen las licencias derivadas de las ITC. Obras que se derivan de inspecciones desfavorables, en las que se detalla qué se debe reformar para contar con el permiso. Una entrada de demanda para las empresas que se inició en el 2009, primer año de la ordenanza, y que en el 2012 consiguió acumular 168 licencias de obras. Parches para un sector en el que la obra nueva ya es casi una rareza.