La Caja, dispuesta a flexibilizar el ajuste de plantilla de 1.500 bajas
Sindicatos y entidad volverán a verse el . martes tras constituir la mesa del ERE.

Dos de los representantes sindicales, antes de la reunión.
El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Caja España-Duero con 1.500 bajas laborales y el cierre de 263 oficinas está ya en marcha. Los sindicatos y los representantes de la entidad constituyeron ayer la mesa del ERE y se inició el periodo legal de consultas para su tramitación.
Una primera reunión en la que, según informan desde los sindicatos a través de un comunicado conjunto, se fijaron los criterios del expedidente de regulación que afectará a 1.500 trabajadores y cuya ejecución se extenderá hasta el 31 de diciembre del 2014. Pero, también se abrió una puerta a la negociación.
Los representantes del banco de Caja España-Duero (Ceiss) aseguraron que el próximo martes, cuando volverán a reunirse de nuevo en la sede del banco en Madrid a partir de las 17.00 horas, llegarán con una nueva propuesta en la que se muestran dispuestos a flexibilizar las duras condiciones iniciales de 1.500 bajas, según las fuentes consultadas por DIARIO DE LEÓN. De hecho, los sindicatos reconocen este extremo en su nota de prensa, cuando aseguran que la empresa «pretende entregar una nueva propuesta completa, con variaciones sobre el borrador inicial que nos entregó en la segunda de las reniones celebradas al amparo del convenio colectivo».
Medidas de presión
Sea como fuere, los sindicatos ya amenazan con medidas de presión. «Si la propuesta que concreten la semana próxima no abre un camino que minimice los despidos, recurriremos a medidas de presión de las que os informaremos puntualmente», aseguran en el comunicado UGT, Comisiones Obreras, Csica y UEA.
Unas medias de presión que aseguran ya están preparando y «de las que informaremos puntualmente», indican a la vez que piden la implicación personal de todos los trabajadores.
Los representantes de los empleados del banco Ceiss denuncian el «inmovilismo» de la Caja y dejan claro que «toda la plantilla está potencialmente afectada» por el ERE.
En esta primera toma de contacto se fijaron los criterios de selección de los trabajadores que se verán afectados por este expediente de regulación de empleo. Según aclaran en el escrito remitido a los medios, los primeros afectados serán los trabajadores de aquellos lugares «donde se cierra la actividad y se amortiza el puesto de trabajo»; los afectados por el cierre de oficinas o que sean destinados a oficinas receptoras del negocio; y, por último, aquellos que se encuentran en los servicios centrales, como es el caso de León en el alto del Portillo y de Salamanca. Estos servicios serán redimensionados de acuerdo al nuevo tamaño de la entidad, según alclaran los representantes sindicales.
Además, también se tendrán en cuenta las ratios de productividad por empleado, la especialización, polivalencia, la evaluación de la actividad y la idoneidad del puesto de trabajo a suprimir.
Todo en una primera reunión en la que la Caja entregó a los sindicatos las cuentas del 2010, 2011 y el 2012, en las que justifica su duro ajuste laboral.