El Obispado reconoce que hay niños que se bautizan pero no comulgan
Los registros de bautismo de las parroquias pertenecientes a la Diócesis de León estipulan que en torno a 1.850 niños tomarán la Primera Comunión este año en su ámbito de actuación.
«En realidad son más los que nacieron, pero es una realidad constatada que hay niños que se bautizan y luego no pasan por los siguientes sacramentos», confirmaron a este periódico fuentes del Obispado. Esa circunstancia, unida a la caída en la curva demográfica hace que sólo en esta demarcación, se espere que el descenso de niños que pasen por las parroquias este mes de mayo sea de alrededor de 70 pequeños con respecto a los que comulgaron por primera vez el año pasado, 1.920.
En relación con las Primeras Comuniones el Obispo de León, Julián López, emitió esta semana una nota pastoral que incide en algunos de estos asuntos. «Se trata de una de las celebraciones más bellas y mejor preparadas en las parroquias, a pesar de la distorsión que impone la sociedad de consumo con los trajes y el banquete, aspecto que sin duda contribuirá a reconducir la actual crisis». «Es preciso entender que la catequesis tiene como finalidad principal transmitir la fe y educar en la futura vida cristiana y no simplemente preparar la recepción de un sacramento. Por eso no puede ni debe interrumpirse la catequesis, como ocurre a veces lamentablemente, porque si se interrumpe el proceso catequético que es progresivo, la fe queda reducida casi siempre a un nivel poco más que infantil. Esa interrupción, unida al abandono de la práctica de la misa dominical, es una de las causas de la ignorancia religiosa y de la inconsistencia cristiana».