La Junta paraliza Antibióticos hasta que garantice la seguridad de la instalación
El Gobierno asegura que no existe riesgo en materia medioambiental en la fábrica.

Las instalaciones presentan un estado de abandono.
El Consejo de Gobierno de Castilla y León aprobó ayer la propuesta de la Consejería de Economía y Empleo de paralizar la actividad en las instalaciones de Antibióticos, después de haber recibido un informe en el que se evidencias graves fallos en medidas de seguridad como el plan contra incendios o la vigilancia de sustancias explosivas o peligrosas. Retomar la actividad de la planta química, que en realidad está detenida desde hace dos meses, depende de que se subsanen una serie de medidas relativas a la seguridad industrial, aunque según la Junta no existe ningún riesgo en materia medioambiental.
El consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, señaló ayer en León que el Gobierno autonómico se ha dirigido a la dirección de la empresa para que realice las correcciones «de seguridad industrial», mientras «por otro lado se ha adoptado la medida cautelar de paralización de la actividad oficialmente hasta que estas medidas se corrijan».
Villanueva reconoció que en las últimas semanas se habían mantenido varias reuniones con los trabajadores de la empresa, e inspectores tanto de los servicios medioambientales como de Industria y Protección Civil de la Junta habían inspeccionado las instalaciones de la fábrica, ubicada en el polígono industrial de León. «Ese informe nos ha elevado una propuesta para solicitar a la empresa las correcciones necesarias».
Por su parte el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago Juárez, señaló que la planta deberá adoptar medidas para mejorar el sistema de seguridad contra incendios, el plan de emergencias interior y la seguridad y la vigilancia de las instalaciones. El portavoz insistió en la conveniencia de «no alarmar innecesariamente a la población, porque no hay ningún riesgo medioambiental en la empresa».
Plan de emergencia
Recordó que la empresa deberá realizar de nuevo el plan de emergencia interior, obligatorio desde 1999, y dotarse de los medios técnicos y humanos necesarios para garantizar la seguridad en las instalaciones.
Por otro lado, Tomás Villanueva insistió ayer en que la Junta está «siempre dispuesta» a ayudar a Antibióticos a encontrar una «solución industrial» a su futuro, aunque recordó que se encuentra en concurso y que son los administradores concursales los que gestionan la compañía ahora. «Deseamos que esta empresa histórica tenga viabilidad, y lamentamos el desconcierto de la plantilla de trabajadores, a los que nadie ofrece una solución. Nosotros ya hemos mostrado nuestro apoyo a buscarla».