Afectados por los recortes de Renfe se organizan y alquilan un bus a Palencia
Son una veintena de funcionarios y trabajadores a los que no cuadraban las frecuencias.

Vista exterior de la estación provisional de Renfe en la capital leonesa.
Que detrás de los recortes había personas con nombres y apellidos lo prueba la primera iniciativa ciudadana para paliar el déficit de trenes, en este caso en la línea entre León y Palencia. Un grupo de funcionarios, profesores y trabajadores se han organizado para alquilar un autobús que sale todos los días, de lunes a viernes, desde la capital leonesa hasta la palentina, «con el objetivo de conciliar la vida familiar y laboral», señala uno de los usuarios.
Este grupo ha contratado directamente un autobús que parte todos los días a las siete menos cuarto y vuelve a la capital a las tres de la tarde. Ayer fue el primer día.
Renfe dio marcha atrás a los anunciados recortes a principios de junio, aunque poco a poco los usuarios están viendo que hay frecuencias que no paran. La única solución planteada por la Junta es el transporte a la demanda, al estilo del que ya funciona en buena parte de la montaña de León. El autobús recoge al viajero en su pueblo siempre y cuando el día antes haya avisado a un teléfono gratuito, el 900 20 40 20.
En este caso, sin embargo, los afectados no han esperado a ninguna iniciativa de la administración autonómica ni de Renfe, ya que ni les ofrecían frecuencias que se adaptaran a sus necesidades, ni tampoco se había planteado nada a corto plazo y ellos lo necesitaban ya. «El autobús es más económico que el tren y permite a la gente retornar a León, aunque sin paradas intermedias».
Todavía a finales de mayo, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, se preguntó «dónde está el problema» en la reestructuración de servicios y conexiones ferroviarias, ya que, según dijo, el transporte está «garantizado». En la misma línea afirmó que la reordenación significa «nuevos horarios, frecuencias y, en algún caso, la supresión de algunos servicios», aunque las líneas ferroviarias «se mantienen abiertas».
UGT exige al consejero que negocie con Renfe el mantenimiento de paradas en pequeñas poblaciones, como Aragón.