Avelino Fierro: «Hay que enseñar a los padres que educar es frustrar»

La intervención ayuda a los menores a responsabilizarse de su comportamiento.
El fiscal de Menores de León, Avelino Fierro, defendió durante el Seminario de Especialización y Reforma y Protección de Menores que «habría también que volver a enseñar en las escuelas de padres a decir que no, a enseñar que educar es frustrar, a establecer límites y obligaciones como padres y educadores, a poner al lado del cartel de los derechos, que son los únicos que al parecer se han impreso, otro con los deberes de los nenes, a cortar por lo sano algunos comportamientos grupales molestos y perniciosos». En definitiva, Fierro defiende la educación y la prevención.
La jefa de la Unidad de Intervención Educativa de la Junta, Carmen Naveira, asegura que el trabajo de los profesionales de los servicios sociales es trabajar no sólo con el menor, sino también con las familias. «Nosotros sólo actuamos cuando hay una sentencia judicial y utilizamos todos los recursos disponibles en León». Naveira sostiene que el aumento de este tipo de delito en los menores podría frenarse con «más recursos sociales, educativos y sanitarios que detecten el problema en el menor antes de que sea demasiado tarde». Los menores que agreden a sus padres y madres suelen consumir alcohol y drogas. «No sabemos si eso provoca los episodios violentos o es al revés».
Naveira confirma el aumento de delitos de violencia contra los padres y las denuncias. «Los padres ven que sus hijos pueden encontrar una solución a sus comportamientos». Naveira sostiene que los menores que sólo cometen este tipo de delitos «responden muy bien a la terapia y dejan de maltratar a las familias. En las terapias, los menores aprenden a aceptar a sus familias y se responsabilicen de sus propios comportamientos. Es trabajo que se hace en los centros es para dar al menor un marco estructurado de convivencia y se trabaja el control de la ira y el fomento de las habilidades sociales».