Frente común para exigir a la Junta que mantenga el Criele en San Cayetano
Ayuntamiento de León, PSOE, UPL e IU se suman a las críticas de la Diputación.

Foto de archivo de las instalaciones de San Cayetano.
Los partidos políticos leoneses han hecho un frente común en defensa de la continuidad del Centro Rural de Innovación Educativa de León (Criele), con sede en San Cayetano. A la postura de la Diputación, que ayer reafirmó el vicepresidente primero, Marcos Martínez, denunciando que la Consejería de Educación y la directora provincial «mienten con absoluto descaro», porque todavía tenían margen para solicitar una prórroga de las instalaciones más allá de diciembre de 2014, se sumaron ayer el propio alcalde de León, Emilio Gutiérrez, y el PSOE, como el pasado miércoles lo habían hecho ya la UPL e IU.
«El Ayuntamiento de León manifiesta públicamente su total oposición al cierre del Centro Rural de Innovación Educativa de León y de la Escuela Hogar de San Cayetano y lamenta profundamente que la Dirección Provincial de Educación no se haya dignado a informar al Consistorio de una decisión que conlleva la pérdida de servicios, de puestos de trabajo y de la presencia en la ciudad de más de 800 niños cada curso», señala un comunicado.
El secretario de Educación del PSOE leonés, Celestino Pérez Colín también a través de una nota, señaló ayer que el cierre «es un nuevo recorte antisocial del PP en nuestra provincia que, lentamente, está siendo desmantelada sin pudor por los distintos gobiernos de derechas». Colín criticó también a Carrasco y Gutiérrez por mantener una estrategia «sólo de cara a la galería».
En su comparecencia después de conocer las declaraciones del consejero en Valladolid, Marcos Martínez, explicó ayer que el convenio firmado en 1994 con el Ministerio se renovó en 2004, ya con la Junta. La Diputación cedió gratuitamente el pabellón Virgen María de San Cayetano a cambio de que la Consejería se hiciera cargo del mantenimiento de las instalaciones; incluso la institución provincial paga 3.000 euros y personal para el traslado de los jóvenes a actividadeses a La Vecilla, según recalcó Marcos Martínez. El convenio se modificó en noviembre de 2011 a propuesta de la Junta, porque quería hacer cambios en las instalaciones. Una cesión demanial que la Diputación también aprobó y que, aunque no contenía la prórroga tácita del acuerdo; es decir, que si no ninguna de las dos partes denunciaba el convenio, éste se renovaría automáticamente, sí cabía la posibilidad de renovarlo expresamente, siempre y cuando la Consejería lo pidiera hasta seis meses antes de su finalización en diciembre de 2014. Algo que, hasta el momento no ha hecho, según Martínez.
«No aceptamos que nos hagan responsable de una decisión unilateral. Ni siquiera el propio delegado de la Junta no tiene conocimiento de lo que ha pasado», insistió. La última comunicación entre ambas partes fue una carta de la Diputación, de 18 de mayo de este año, para que la Junta arreglara unas goteras, que no ha tenido respuesta, según el vicepresidente.