el cine es cosa de niños
Una vez más, el cine experimental ha vuelto al Musac. Esta vez para que los más pequeños disfruten de la creación en el mundo del cine. Mediante el método de ‘stop-motion’ y la performance, los niños han aprendido a mirar de una forma diferente el mundo que les rodea. .
BRUNO MORENO
Desde el pasado 9 de julio hasta ayer mismo, los más pequeños han podido disfrutar del séptimo arte a través de un taller de cine experimental. El Musac y el grupo S8 han organizado esta actividad para enseñar a los niños una manera de expresarse y de ver el mundo de manera totalmente distinta.
María José Rueda, una de lascoordinadoras de la actividad, comenta cómo se ha divido el taller en tres partes. La primera, para que los niños «despertaran» a través del movimiento. Una segunda sobre la investigación y la animación con objetos. «Los niños trajeron sus propios juguetes e hicieron sus películas. La verdad es que se lo pasaron en grande», comenta María. Por último, la construción de historias. Esta sería sin duda alguna la parte más interesante del taller, ya que llegaron a eliminar la cámara y la película hasta la propia destrucción física de la pantalla.
En una escuela de cine estos niños podrían ser considerados unos alumnos aventajados, ya que seguramente hayan visto propuestas más interesantes que los dogmáticos contenidos de una institución. La figura de Norman McLaren ha sido la elegida como inspiración para desarrollar esta tarea, así como la figura del músico experimental Kinsley.
«Los niños han respondido con muchísima curiosidad y se han volcado en la actividad», comenta orgullosa la monitora María Rueda. «Hemos trabajado, sobre todo, desde la observación. Teníamos una rosa, Rosita, a la que cuidaban. Así han podido descubrir el macromovimiento y el micromovimiento de las cosas».
La capacidad de abstracción ha sido la protagonista de los contenidos didácticos impartidos. Destacan la curiosidad respecto a que los más pequeños no tienen ningún problema para alcanzar el concepto, pero los más mayores siempre están más sugestionados a la representación figurativa. «La percepción y la abstracción es para los más jóvenes lo mismo, no existe una clara distinción todavía en sus mentes y eso es lo que aquí intentamos potenciar», declara Ana Domínguez, la tercera monitora de la actividad.
El desbordamiento de la película es el último trabajo performativo que han realizado los niños este pasado viernes. «Lo interesante del desbordamiento es lo que ocurre entre lo proyectado y el proyector. Aunque es un fenómeno muy desconocido en nuestro país, cada día está más presente en los museos de arte contemporáneo», comenta José Rueda, uno de los organizadores de la Muestra de Cine Periférico de La Coruña.
Tanto se ha impartido este concepto a los niños que «empiezan con su propia creación y se la comen, porque vuelve a su propio cuerpo, de donde nació. Este es el concepto del Sin Fin, el del loop o el bucle, una parte imprenscindible en el desbordamiento». El cine de vanguardia vuelve para educar a los más jóvenes, ya que como afirma José Rueda, «no podemos esperar tener un público sin una divulgación desde la didáctica».
Pablo guerra nicolás
leonalsol@diariodeleon.es