Noche de paz, noche de amor
La gala solidaria «Un puente que une familias» se convierte en una mano tendida a las 80 familias leonesas que peor lo están pasando por falta de recursos.
Un momento de la gala benéfica de ayer protagonicado por los componentes del Orfeón Leonés.
Sonó limpia y transparente la Unidad de Música de la Academia Básica del Aire. Como siempre. Pero el diseño del Auditorio de León, especial para este tipo de interpretaciones y las excelencias de la dirección del teniente Julio César Ruiz Salamanca, engrandecieron las notas de su excelsa agrupación. Y cerraron el acto con la Marcha de Radetzky, compuesta en su día por Johan Strauss y coreada ayer al unísono por la concurrencia a la gala solidaria Un puente que une familias en el más navideño de los ambientes.
Fue en compañía del Orfeón Leonés, que había entonado antes el Adeste Fideles o Noche de Paz para el cierre, después de haber abierto también el programa del acto, bajo la presentación de Alberto Martín y María López, estudiantes de la Universidad de León, que se hicieron acompañar de Beatriz Gonzalo, del colegio La Palomera, Jaime Amigo (Virgen Blanca), Diego Rodríguez (Jesuitas) y Vega Miguel (Jesuitas).
A Nuria Lesmes, concejala de Personal, le correspondió ejercer la representación municipal en el acto: «Traemos el primer regalo de Navidad a los leoneses». Después, el Mago Matías la obsequió a ella con un número de magia en el que la edil fue protagonista, junto con dos voluntarios más seleccionados entre el público porque un tercero —ese carácter leonés— se negó en la primera selección. Logró así el artista que se zafara de un nudo imposible que la ataba después de cubrirla con una bata. «Son las ataduras de nuestra sociedad, de las que tenemos que liberarnos para ser felices», explicó.
El Grupo de Teatro de la Escuela Municipal de Danza y Artes Escénicas escenificó ¡Grita... que no te oigo! , una parodia sobre una escena de lo más común en la sala de espera de un hospital, que recibió una buena ensalada de carcajadas de un público muy agradecido.
El año pasado, gracias a esta iniciativa se recaudaron 42.000 euros, 587 juguetes y 7.600 kilos de comida. La intención al organizar el evento este año era repetir la apuesta «y ayudar a una selección de familias que a criterio del Ayuntamiento son las 80 que peor lo están pasando», explicó Lesmes en su declaración de intenciones inicial.
Casi dos horas después del inicio del evento, las puertas del Auditorio volvieron a abrirse, esta vez para dar salida a cientos de corazones solidarios dispuestos a vivir la Navidad en todo su sentido. El primer gesto está hecho ya...