Desprenderse del histórico edificio no es la única opción para la entidad
La venta o alquiler de los palacios que ha ido adquiriendo con los años el Colegio de Arquitectos de León, que incluye las provincias de Zamora, Salamanca y Palencia, responde a la necesidad de cubrir la falta de ingresos derivada del ocaso que ha vivido esta profesión durante los últimos años. Pero no es la única salida para la falta de liquidez de la entidad. Los responsables de Coal tienen como alternativa a la venta múltiple de propiedades un plan B. Si una operación es suficientemente rentable, la institución no se verá en la obligación de desprenderse de todo su patrimonio —hasta nueve propiedades se han puesto recientemente en venta en Castilla y León—, sino que lo conservaría. Fuentes consultadas explican que no está en los planes del colegio enajenar todos sus bienes si cualquiera de las operaciones abiertas resulta francamente rentable.
El histórico edificio de la calle Conde Luna fue construido en 1694, aunque su millonaria rehabilitación, ideada por la que hoy es concejala de Urbanismo de León, Belén Martín Granizo, y Daniel Font, concluyó hace diez años. El edificio fue adquirido a Francisco de Cadenas, conde de Gaviria, en 1999. Cuatro años después se inauguraba como sede del colegio y de la delegación leonesa del Coal. El edificio fue adquirido por un valor aproximado de un millón de euros, una cantidad ajustada a los ingresos que por entonces tenía esta institución, que rondaban los 3,5 millones de euros anuales frente al poco más de millón de euros reflejados en las cuentas de 2013. Antes de alcanzar esta situación, el ajuste del colegio pasó por despidos y congelación de cuotas para los afiliados.