León censa 80 mendigos
La Policía Local y los servicios sociales identifican a 52 mendigos y 30 personas que duermen en cajeros o en la calle dentro de su plan de control de transeúntes
Están ahí, aunque haya quien no quiera verlos. Cada vez son más. Parapetados detrás de carteles minúsculos hechos con cartones, montados como pequeñas tiendas de campaña al lado de una gorra o un cuenco improvisado, en los que se anuncian «sin recursos» e incluso reclaman su nacionalidad de «español» como ventaja competitiva. Sentados al sol en las gradas de Puerta Obispo o en el alféizar de la ventana del antiguo casino de la plaza de Santo Domingo. Apuntados al menú del comedor de las Hermanas de la Caridad, al centro social de Calor y Café, a las noches del Hogar del Transeunte. Los vecinos del censo puesto en marcha por el Ayuntamiento de León, en el que la Policía Local apunta 80 personas identificadas: 52 por ejercer la mendicidad en las calles y 28 que duermen en lugares públicos como cajeros, portales, rellanos de escalera e, incluso, en las aceras o los soportales de la Plaza Mayor. Un grupo que se ha querido fichar, con la intención de sacarlos de la calle y controlar su situación, del que formaba parte el transeunte que el pasado jueves a primera hora de la mañana apareció muerto tapado con una manta a la puerta de un comercio de Ordoño II, en pleno centro de la ciudad, tras sufrir un infarto.
La elaboración del censo parte de la documentación solicitada por los agentes en sus intervenciones. Un control que no sólo surge por la intención de orientarles sobre los servicios sociales disponibles, sino también por las quejas de los dueños de comercios o vecinos que obligan a que, a menudo y sobre todo en el centro de la ciudad, a los mendigos se les haga levantar de las zonas en las que suelen tomar asiento para pedir en la calle.
El Ayuntamiento insiste en que la única intención de su iniciativa pasa por ofrecer a estas personas la oferta de la asistencia social, tanto en los centros propios como en aquellos con los que existen acuerdos de financiación. Nada más, recalcan, dado que más allá de levantarles de los espacios en los que piden o de los cajeros en los que duermen no pueden obligarles a que vayan a las instalaciones del comedor social o el hogar del transeunte. Una opción que, si tiene una respuesta positiva, incluso hace que los agentes acompañen a los transeúntes para que les asistan los voluntarios y trabajadores sociales.
Una labor que, todavía sin que el invierno de León haya enseñado sus temperaturas bajo cero, se intensificará a lo largo de este primer trimestre del año, como emplazan desde el cuerpo policial y los servicios sociales, que impulsan el censo municipal de transeúntes. No hace falta apuntarse, lo hacen ellos.