Ausbanc anima a demandar a Ceiss individualmente por las preferentes
La asociación asegura que el 95% de los pleitos que presenta son favorables al ahorrador.

Rodríguez-Ovejero y Jaén, ayer en León.
Acudir a la vía judicial individualmente es la única forma que tienen los bonistas de Banco Ceiss que no acudieron al canje ofertado por Unicaja para intentar recuperar lo invertido en participaciones preferentes y deuda subordinada, y los jueces están dando la razón a la mayor parte de las demandas que están presentando los afectados. Así lo manifestaron ayer en León Juan José Santos, delegado en Castilla y León de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc); Arantxa Jaén y Juan Rodríguez-Ovejero, delegados en Valladolid y Asturias respectivamente.
Los representantes de la asociación señalaron ayer en León que han ganado ya cuatro sentencias contra Banco Ceiss, la primera en Villablino y las otras tres la pasada semana en Salamanca y Ciudad Rodrigo; mientras esperan una próxima resolución en Cistierna la próxima semana. Desde Ausbanc señalan que el 95% de las demandas que plantean, tras un cuidadoso estudio personalizado de cada caso, acaban dando la razón al ahorrador frente a la entidad financiera.
Los abogados insistieron ayer en que el perfil de los afectados es el de personas mayores, que buscaban rentabilizar los ahorros de toda la vida en productos sin riesgo y disponibles en todo momento, para afrontar sus últimos años y los imprevistos. Algo muy distinto a lo que se encontraron con los productos híbridos comercializados por Caja España y Caja Duero.
Las sentencias reconocen que la comercialización masiva de estos productos se realizó para fortalecer los recursos propios de las entidades, lo que crea un conflicto de intereses; y que la información sobre el riesgo que se asumía no fue transmitida de forma adecuada. «Era incomprensible e inaccesible para la mayoría de los ciudadanos, no sólo por la extensión de los contratos sino también por la terminología que utilizan».
También queda acreditado que los preceptivos test de conveniencia se cumplimentaron de forma automática por los servicios informáticos de las propias entidades; así como que los afectados no eran inversores, sino ahorradores sin deseo de correr riesgos.
Los abogados animaron a los ahorradores a «no tener miedo» a llevar su caso para intentar recuperar su dinero.