PATRIMONIO LEONÉS EN RUINAS
Nueva fachada que se cae en un edificio del casco histórico
El edificio situado detrás de la Catedral lleva a la intemperie varios años
La fachada está a la intemperie desde hace años lo que ha terminado por provocar los desprendimientos.
Con la fachada al aire desde hace años, la cornisa del número 8 de Puerta Obispo, en la trasera de la Catedral, se empezó a desprender ayer por la mañana sobre la acera. La alerta que hizo que la Policía Local procediera a acordonar de manera inmediata el entorno, para evitar daños personal, y a avisar a los bomberos.
Los operarios del parque de bomberos tuvieron que emplear el camión autoescalera para terminar de arrancar la cornisa y asegurar aunque fuera en precario la parte superior de la fachada. Pese a la intervención, los responsables de la Policía Local y los técnicos de la Concejalía de Urbanismo, que supervisaron los trabajos, decidieron mantener cerrada la zona ante el riesgo de que pueda desprenderse parte del frontal. Precauciones junto a las que procedieron a notificar a la propiedad, que está en manos de una entidad financiera, que debe acometer los trabajos necesarios para garantizar la seguridad de la fachada, que no se puede derribar porque está incluida en el catálogo de edificios protegidos. La misma situación que, en lo que va de año y en el casco histórico, se sucedió en Dámaso Merino e hizo derribar una casa en la calle Hospicio.