El empedrado cada vez está peor
El empedrado central de la plaza está salpicado de calvas sin morrillos
Si se concreta al final la incoación del expediente de declaración del BIC convertirá la plaza del Grano en un espacio en el que no se podrá hacer ninguna intervención. No cabría ni siquiera el pequeño proyecto que el Ayuntamiento ya tiene adjudicado con un presupuesto de apenas 60.000 euros: la ampliación de las aceras con un máximo de 2 metros de anchura para facilitar la accesibilidad, sobre todo en la trasera de la iglesia del Mercado, y la reparación de las calvas que cada vez se agrandan más en diferentes puntos del empedrado central. Sólo cabrían intervenciones de urgencia muy puntuales, pero con una justificación detallada del riesgo que supondría para el conjunto dejarlas sin hacer.
Fuera de la planificación queda ya el resto de intervenciones que vienen en los planos con los que Ramón Cañas ganó los 6.000 euros del concurso de ideas: el levantamiento de los morrillos del empedrado para sanear el fondo y su posterior colocación en el mismo lugar.