Gutiérrez lamenta la «incomprensible» demora en la ejecución de la autovía León-Valladolid
Tras las palabras de la ministra de Fomento, el alcalde de León asegura que “bienvenida sea si por fin se llevan a cabo” la continuidad de las obras de la A-60
El alcalde de León, Emilio Gutiérrez, se felicitó hoy por las declaraciones que realizó ayer la ministra de Fomento, Ana Pastor, que sostuvo que la falta de dinero no supone un problema a la hora de retomar las obras de Puente Villarente y Santas Martas, sino que se sigue a la espera de una solución a los yacimientos arqueológicos de Lancia, en la que ya trabajan los técnicos de la Junta y del Ministerio. En este sentido, Gutiérrez agradeció estas noticias “satisfactorias y agradables” pero lamentó los años que “incomprensiblemente” se lleva esperando para la ejecución de esta autovía.
Para Gutiérrez, la provincia de León lleva muchos años esperando por esta comunicación con Valladolid, por lo que, ante las palabras de la ministra de Fomento, aseguró que “bienvenido sea si por fin se lleva a cabo” después de mucho tiempo sin conocer “el porqué de tantos años para comunicar León y Valladolid”, dijo.
La construcción del tramo Santas Martas-León se vio afectada por la petición de la plataforma 'Salvemos Lancia', que demandó al Ministerio y al Ejecutivo autonómico que preservaran los restos arqueológicos del yacimiento –Bien de Interés Cultural desde 1994-, lo que derivó en la resolución de la Comisión de Patrimonio Cultural de la Junta, que obligó en abril de 2011, al promotor a adoptar medidas “correctoras” para hacer compatible la construcción de la A-60 y la conservación de las excavaciones.
Esta situación originó un conflicto entre el Gobierno autonómico y el Ministerio, que dirigía el socialista José Blanco. Patrimonio exigió que estas medidas se presentaran en un proyecto, que debía recibir el visto bueno de nuevo. Ante esta exigencia, Fomento, que pretendía tapar los restos para continuar con las obras, decidió recurrir esta resolución de la Comisión de Patrimonio al entender que no se ajustaba “a derecho” y perjudicaba los intereses del Estado, ya que obligaba a paralizar la construcción de la A-60 en el municipio leonés de Villasabariego.