EL ESCÁNDALO DE LA SOPA CON GORGOJOS
Los menús de 2.500 escolares leoneses llegan una vez a la semana de Málaga
Serunion asegura que se debe a su plan de ampliación de sus cocinas de Valladolid.
De Málaga. De la provincia andaluza, a casi 900 kilómetros de León, llega la comida elaborada por Serunión para los comedores escolares. Así lo confirma el registro sanitario que llevan las barquetas con la comida y que, por ley, debe adjuntarse con cada plato elaborado, en el que se especifica mediante un número a la empresa elaboradora y su provincia, además de la nacionalidad y de su pertenencia a la Comunidad Europea, cumpliendo con todos los requisitos relacionados con la higiene que exige el marco comunitario. La directora de Comunicación de Serunión, Isabel Jiménez, corroboró ayer que la procedencia de las comidas era Málaga, alegando que se debía al proyecto de ampliación de sus instalaciones en Valladolid, en la que van a invertir un millón de euros y que forma parte de un proyecto social y de apuesta por trabajadores de Castilla y León y sus productos agroalimentarios.
Jiménez quiso transmitir «tranquilidad» tanto a los padres de los 2.512 niños que asisten a diario a los más de 40 comedores escolares a los que sirve la empresa como a sus trabajadores, «que están muy afectados». «Ha habido un error, pero esta empresa es muy seria con los controles de calidad, a pesar de que, evidentemente, algo ha pasado, y no se va a culpabilizar a nadie», concretó, para insistir en que la aparición de las larvas de gorgojo en la sopa del Antonio Valbuena, Trepalio, Riaño, González de Lama y La Palomera era el primer incidente en Castilla y León que tenía la empresa en sus más de 36 años de vida en la comunidad. La comida, elaborada en línea de frío, llega una vez a la semana, tras reformar los sistemas frigoríficos. El proyecto de las cocinas de Valladolid, que ya consta en el contrato suscrito con la Junta para la concesión del servicio, aún se encuentra en fase de licitación y en trámites burocráticos. «Ahora no tenemos capacidad, pero estas obras requieren tiempo e inversión y ésta última ya está hecha. El proyecto es inmediato», concretó Jiménez, quien explicó que la logística es cara y resulta «más barato tirar de productos locales».