así fue 2014 sanidad
El germen del nuevo modelo de gestión
Sacyl planifica el futuro sanitario con medidas que buscan la sostenibilidad del sistema público pero que los trabajadores cuestionan por considerarlas la antesala de la privatización

El debate para establecer nuevos criterios para la gestión de los recursos públicos no pone de acuerdo al sector sobre las medidas más eficientes y eficaces.
La plataforma para la defensa de la sanidad pública de León, formada por quince colectivos, nació para protestar contra los recortes y la puesta en marcha de las unidades de gestión clínica, que consideran el primer paso para la privatización de la sanidad. El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, lo niega e insiste en que la asistencia pública está garantizada. El nuevo modelo de gestión nace en enero acompañado por una mayor coordinación entre Atención Primaria y Especializada que permita priorizar la asistencia a los pacientes más graves, lo que introduce un cambio en la planificación de las agendas quirúrgicas, que siguen colapsadas, especialmente en el servicio de Traumatología. Sacyl descarta unificar las áreas sanitarias de León y Bierzo, que ahora dirige Pérez Abruña tras la jubilación de Carlos Díez de Baldeón. Tras cuatro años de recortes, la Consejería de Sanidad despide el año con el anuncio de 75 millones más de presupuesto para 2015 y una oferta pública de 1.100 plazas para personal sanitario.
El año que acaba ha sentado las bases para un nuevo modelo de gestión sanitaria. Tras dos años de reuniones con los sectores sanitarios implicados, la Consejería de Sanidad publicó el 5 de diciembre el decreto que regula la constitución y funcionamiento de las unidades de gestión clínica del Servicio de Salud de Castilla y León. Será el jefe del servicio que asuma esta responsabilidad el que decida sobre lo que se gasta y en qué se gasta. El planteamiento de este modelo no gusta a casi nadie del sector público sanitario. La consejería defiende en el decreto que las unidades suponen «la concepción integral de la salud, la responsabilidad y participación del colectivo de profesionales en la organización y gestión de los recursos que tengan asignados, la integración funcional y la coordinación efectiva de todos los recursos sanitarios públicos, la evaluación continua de los recursos y servicios públicos, así como del desempeño profesional, la mejora continua de la calidad de los servicios, la descentralización y la desconcentración en la gestión del Sistema Público de Salud y la racionalización de la organización y la simplificación administrativa del mismo. Para los sindicatos, la puesta en marcha de las unidades de gestión no es otra cosa que la privatización de la sanidad. De hecho, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León tumbó el funcionamiento de las experiencias piloto en el servicio de Cardiología de Valladolid y Salud Mental de Zamora, tras un recurso presentado por CC OO. Pese a todo, servicios como Oncología, Traumatología o Endocrinología del Hospital de León preparan ya la documentación para comenzar en enero con el nuevo diseño. En el Hospital del Bierzo empezarán con Psiquiatría y Neumología.
En el año 2014 se ha agilizado la coordinación entre los hospitales y los centros de salud con las unidades de continuidad asistencial, que en León funciona ya con los pacientes crónicos.. En la provincia de León se ha descartado, de momento, la unificación de las áreas sanitarias, por su complejidad geográfica.
Para avanzar en este objetivo el consejero de Sanidad cambió al titular de la Gerencia de Atención Primaria, que hasta octubre ocupó Antonio Díez Astorgano. La veterinaria Concepción Domínguez ocupó el puesto con el encargo del consejero de avanzar en la implantación de las unidades de gestión y una mayor coordinación del trabajo con los profesionales del hospital.
Las plataformas
El debate del funcionamiento de estas unidades se ha cerrado en falso con la publicación del decreto. Los recortes en sanidad para cumplir con objetivo de déficit ha movilizado al personal sanitario. La plataforma para la defensa de la sanidad pública reúne en León a quince colectivos sociales que rechazan «el obsesivo ahorro» que lleva a los responsables sanitarios a «cerrar camas como norma». Esta política que se incrementa en los meses de verano tiene como consecuencia el incremento de las listas de espera quirúrgicas. En León hay 6.442 pacientes en las agendas a la espera de entrar en un quirófano, 265 más que antes del verano, según los últimos datos publicados en octubre por la Consejería de Sanidad que, para despejar el sistema, volvió a recurrir a los conciertos con las clínicas privadas en julio para sacar adelante 524 intervenciones quirúrgicas por 1.067.921 euros con las clínicas privadas de León y Bierzo para reducir las listas de espera en Traumatología y Urología. Sacyl autorizó al Hospital del Bierzo concertar 203 operaciones de Traumatología por 250.117 euros. Para evitar complicaciones clínicas, Sacyl priorizó la atención de los pacientes según la gravedad de su enfermedad. El objetivo es que ningún paciente grave espere más de treinta días para entrar al quirófano. Otros 18.600 pacientes están en lista de espera para la consulta del especialista en León.