SANIDAD
Caos en Urgencias en León: «Esperamos ocho horas hasta que pudimos ingresar»
El Hospital está lleno mientras los procesos catarrales saturan el servicio

Sala de Urgencias del Hospital de León la noche del martes
Las complicaciones respiratorias por el frío saturan el servicio de Urgencias del Hospital, que la noche de martes al miércoles volvió a sufrir una mayor afluencia de pacientes con esperas que superaron ocho horas.
Las camas del Hospital están llenas. Las habitaciones de casi todas las plantas tienen camas cruzadas. Los 32 puntos de hospitalización de la planta doce, abierta hace apenas una semana, ya están ocupados y con más camas de las previstas en cada habitación. En el Virgen Blanca no caben más pacientes y sólo las plantas segunda, quinta y novena del Princesa Sofía tienen tres camas cruzadas libres. En la sexta y la séptima sólo estaban disponibles ayer dos camas cruzadas. «Estamos a tope», explican fuentes hospitalarias.
Los enfermos saturaban el servicio de Urgencias del Hospital. «Estuvimos ocho horas en un box», explica el familiar de un paciente. «Llegamos a las cuatro de la tarde y ya estaba lleno. A las siete y media nos dieron el diagnóstico y estuvimos ocupando una cama en urgencias hasta las doce de la noche, que pudimos ingresar».
A las ocho de la tarde el miércoles ya no había posibilidades de ingreso. Los pacientes se impacientaban. Las camas disponibles para hombres estaban todas ocupadas. Sólo quedaban libres algunas para mujeres. Los responsables sanitarios optaron por derivar a los pacientes a los centros concertados. «Oí como una enferma se quejaba. No quería que le ingresaran fuera del hospital y el de la ambulancia le dijo que si no quería que se tenía que ir para casa».
Pese al aumento de los casos de gripe, la mayoría de las personas que acuden al servicio lo hacen por complicaciones respiratorias. El Hospital de León ya tiene todas sus plantas abiertas. Sólo queda la zona cerrada para casos de ébola, pero las habitaciones no están completamente equipadas.
«Al principio nos dijeron que ingresaríamos en el Monte San Isidro, pero al final de la noche quedó libre una cama. Nos dijeron que era de una persona que tenía el alta desde por la mañana pero que no se había ido hasta bien entrada la noche». Los médicos revisan con lupa la evolución de los pacientes. «Nos han dicho que si pueden nos dan de alta en dos días».