El comercio local demanda mayor control, aunque ve «más contención»
La comercialización de productos falsificados es una de las tradicionales preocupaciones del sector del comercio local, que reconoce que en los últimos años se han llevado a cabo importantes operaciones para desmantelar a las principales mafias del sector, aunque por otro lado lamenta la ‘vista gorda’ que en muchas ocasiones se hace en los mercadillos y rastros. Aunque lo ha intentado varias veces, el sector considera prácticamente imposible calcular el daño económico que le causa la venta de productos fraudulentos. «En todo caso es muy elevada. Hay marcas que son muy codiciadas por los consumidores, incluso durante la época de crisis, y aunque el gasto también se ha reducido en esto el daño que se hace a los comercios que actúan de acuerdo con la legalidad es muy grande», señala Alfredo Martínez, presidente del Consejo de Comercio de León.
Reconoce Martínez que los comerciantes siguen «muy preocupados» con un negocio que en el caso español, además de la entrada de productos asiáticos, tiene sus principales ‘proveedores’ en Portugal y Marruecos.
«Las principales marcas que se falsifican se han agrupado, y es cierto que en los últimos tiempos se han llevado a cabo importantes operaciones de incautacíon de productos y desmantelamiento de talleres de fabricación de falsificaciones. Nuestras asociaciones de comercio siempre están muy vigilantes con este tema, y somos conscientes de los controles que realizan las fuerzas de seguridad. Pero negocios como el rastro siguen siendo un foco de venta de estos productos».
De cara a las fiestas
El también responsable del sector en la Cámara de Comercio e Industria de León recuerda que las fiestas de San Juan en la capital, que se celebran este mes, son «tradicionalmente un escaparate de este tipo de actividades. Que además invaden las aceras y zonas de paso, dando una imagen que no creo que convenga nada a la ciudad».
Por eso, un año más, el comercio leonés reclama a las autoridades especial celo en la vigilancia. «No sé si el control es suficiente. Sabemos que están haciendo muchas intervenciones, pero lo cierto es que en las calles las falsificaciones siguen estando al alcance de los compradores».
En este punto, tanto la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) como la Asociación Nacional para la Defensa de la Marca (Andema) hacen también un llamamiento a la responsabilidad de los consumidores, como factor clave para «resolver un problema que lleva asociado destrucción de puestos de trabajo, que fomenta la explotación laboral, el trabajo ilícito de las personas y el crimen organizado. A parte de que genera un importante fraude fiscal».