León reactivará con la Diputación el plan para crear parques de bomberos
El modelo apuesta por cuatro centros provinciales de referencia y carácter mixto.

Silván visitó ayer las instalaciones del parque de bomberos de la capital leonesa.
Recurrente casi cada verano, el plan para la creación de parque comarcales de bomberos vuelve a ganar actualidad. Lo hace al calor del inicio del mandato, con el entendimiento entre el Ayuntamiento de la capital leonesa y la Diputación como base para avanzar de una vez en el desarrollo de un proyecto que ayude a cubrir las necesidades provinciales. Una iniciativa que se reactivará a partir de mañana, cuando se reúnan el alcalde, Antonio Silván, y el presidente de la institución provincial, Juan Martínez Majo, para definir las líneas de un modelo que, apoyado en los parques de León y Ponferrada, apuesta por asentar otros cuatro centros de intervención: en la comarca de la montaña oriental y Cistierna, en el entorno de La Bañeza y Astorga, en el área de Valencia de Don Juan y Tierra de Campos, y en Villablino. Cuatro focos en los que instaurar un sistema mixto, con personal de los ayuntamientos formado y auxiliado por técnicos o por bomberos profesionales.
La red de dos grandes parques y cuatro centros de referencia, en la que se pretende empezar a trabajar a partir de mañana, se cose gracias a la veintena de núcleos en los que en estos momentos hay material disponible, como camiones autobomba, y cuyos trabajadores municipales recibirían formación especializada para poder asistir en una intervención hasta que llegue el auxilio profesionalizado. Una malla que busca que no haya ningún pueblo más alejado de 25 kilómetros de la población de referencia de bomberos, con un tiempo d e respuesta aproximado para poder acudir a los siniestros rurales de entre 25 y 30 minutos.
El plan no le es ajeno a Silván, quien ya lo esbozó hace un año con el entonces presidente de la Diputación, Marcos Martínez Barazón. Un diseño provincial en que se estima que el coste estaría fijado en 1,8 millones de euros, a razón de 7,20 euros por cada persona atendida, frente a los 11,8 millones y 45,7 euros por habitante que costaría la implantación de una red formada de manera íntegra por bomberos profesionales.
La toma de contacto con la Diputación será el primer paso para que el Ayuntamiento negocie después con el alfoz. Los contactos se centrarán en conseguir de una vez que San Andrés del Rabanedo, que está obligado por ley a tener parque al superar los 20.000 habitantes, aporte fondos para contribuir a la financiación de los más de 4,1 millones de euros que le cuesta a la capital cada año su servicio de bomberos. Un empeño en el que se intentó avanzar en el pasado mandato, con Ricardo Gavilanes al frente, para que el municipio del área metropolitano desembolsara cerca de 800.000 euros, a los que se sumarían otros 280.000 de Villaquilambre.