EL ‘CHIRINGUITO FINANCIERO’ DE CAJA ESPAÑA
«Me dijeron que si pillaban a alguien, tenía que comerse el marrón él solo»
La principal investigada por la estafa pramidal relata el modus operandi del grupo

La sospechosa, a su salida de los juzgados de la capital
«Al departamento de Recursos Humanos (de la Caja) le expliqué que había sido la autora de una estafa piramidal. Él (refiriéndose a un alto cargo de la entidad financiera) me dijo que si a alguien le pillaban, tenía que comerse el marrón solo y que posteriormente los demás le ayudarían. Teníamos un pacto de silencio y pensaba que lo único que podría pasar es que me despidieran, pero no todo lo que ha pasado».
María Consolación Suárez, la principal investigada por la estafa piramidal de la Caja descubierta en enero de 2012, a través de la cual más de un centenar de clientes fueron supuestamente estafados con un producto financiero falso de altísima rentabilidad, relata en el sumario de la causa la forma de actuar de la organización. «Todos sabíamos que si nos descubrían, cada uno tendría que hacerse cargo de ello y lo aceptábamos».
En su declaración como imputada, manifiesta que cuando solicitaba a los tres altos cargos de la Caja que también mantienen la condición de investigados que les devolviese el dinero, le dijeron: «Oye, son tus familiares, contrólalos».
«Cuando empezó todo esto, se advirtió al los que lo hacían que era ilícito porque se hacían contratos que no eran de Caja España». Cita el nombres de los tres investigados pertenecientes al organigrama de la Caja «pero me han insinuado que hay más personas por encima».
Las operaciones se venían haciendo «desde el año 2002». Posiblemente algunas cantidades eran de dinero «negro» y «poniéndose a pensar, era imposible que se pudieran entregar los intereses que se ofrecían», explicó al Ministerio Fiscal.
Según su abogado defensor, la declarante tuvo que hacer frente a una serie de préstamos personales para hacer frente al pago de los intereses a sus clientes pero no tuvo participación en la redacción ni en la confección de los documentos que se presentaron en su contra durante la instrucción, justificando las transacciones: «Ella simplemente era una transmisora».