León renueva el plan para la inclusión de los inmigrantes
El Ayuntamiento suma 9.400 extranjeros censados en la ciudad.
álvaro caballero | león
Con más de 9.400 extranjeros censados en el municipio, el Ayuntamiento de León renovó ayer la apuesta por el programa «Ciudad Inclusiva». Un plan en el que el consistorio invertirá 49.900 euros, la mitad de ellos aportados por la Consejería de Presidencia de la Junta, para definir iniciativas con las que «afrontar medidas concretas que faciliten la integración de las personas inmigrantes, a garantizar los conocimientos, habilidades, capacitación y formación de las mismas y facilitar su integración en la sociedad», como expuso el portavoz del PP, Fernando Salguero, tras aprobar el acuerdo en la junta de gobierno.
El programa, denominado Inmigra&León, sirve para dar continuidad a las iniciativas que el Ayuntamiento de León ya puso en marcha en los pasados ejercicios, como los cursos de español para niños inmigrantes de la escuela infantil del Crucero, donde representan ya el 20% del total de escolarizados en el centro, o los pensados para el refuerzo del aprendizaje de mujeres extranjeras.
La oferta de intervención del Ayuntamiento de la capital leonesa se divide en tres áreas para dar una intervención integral. En la más básica, conforme a lo establecido en el programa, entran las «actuaciones orientadas a prestar información, asesoramiento, acompañamiento, coordinación y derivación a otros recursos» para la opoblación inmigrante del municipio, en especial a minorías en riesgo de exclusión social.
Un paso más allá en la escala de atención prestada por los profesionales de los Servicios Sociales del consistorio se presntan las acciobnes de «sensibilización ante el fenómeno de la inmigración», según se cita en los objetivos del plan, que insiste en que deben dirigirse «tanto a las personas inmigrantes como a la población autóctona, es decir, al conjunto de la sociedad evitando actitudes de rechazo, tópicos y estereotipos y propiciando actitudes favorables de acogida y tolerancia».
El último vértice del programa se centra en las iniciativas de «formación y aprendizaje». Una intervención pensada para «mejorar la igualdad de oportunidades» por medio del desarrollo de «acciones positivas que tengan por objeto hacer frente a las necesidades especiales de las personas inmigrantes». Un colectivo que «muchas veces pueden encontrarse en desventaja, debido a que su experiencia educativa y formativa previa es diferente a la sociedad de acogida, unida al desconocimiento de la cultura, hábitos de la comunidad escolar y en muchos casos la lengua».