El Bierzo logra excelente resultado en pernoctaciones pero el comercio no repunta

Penitentes y turistas se han mezclado en Ponferrada. C. SÁNCHEZ
Dos caras de la misma moneda. Ese es la imagen que representaría el resultado de la Semana Santa en el Bierzo, ya que mientras los hoteles y las casas rurales de la comarca consiguieron excelentes resultados en cuanto a pernoctaciones, el comercio tradicional de la capital berciana no consiguió aprovechar este tirón, en forma de visitantes, para llenar las cajas. «Se ha notado más afluencia de gente. Más ambiente en las calles, pero a nivel de ventas estamos a niveles del año pasado», apunta el presidente de la Asociación de Comerciantes Templarium de Ponferrada, Felipe Álvarez.
Entre las razones de que ese mayor ‘ambiente’ que se ha palpado en las calles no se haya trasladado a la cuenta de resultados de los comercios ponferradinos estaría «que la Semana Santa este año ha venido demasiado pronto —con lo que los clientes todavía serían reacios a hacer las compras de la temporada de verano— y porque las fechas han coincidido a final de mes, con lo que eso todavía se nota en las economías de las familias», precisa Álvarez, quien destaca que la mayoría de los clientes que han dejado ingresos en los comercios serían «bercianos o ponferradinos que están fuera todo el año y que han regresado estas fechas a la comarca», mientras que el desembarco de turistas no se ha dejado sentir a la hora de elevar las compras en estos establecimientos.
Unos turistas que han colgado, prácticamente, el cartel de ‘completo’ en los hoteles y casas de turismo rural del Bierzo.
En el caso de los hoteles, la ocupación en los cuatro días de Semana Santa se ha situado por encima del 95%, con establecimientos llenos, especialmente en la noche del Jueves Santo. Madrileños, gallegos y vascos, por ese orden han sido los turistas que se han dejado caer estos días por el Bierzo.
De idéntica procedencia son los visitantes que se han decantado por ocupar alguna de las casas de turismo rural que se ofertan en la comarca del Bierzo. «En nuestra zona se ha rozado el lleno», apuntan desde Atudebial, apuntado, como perfil de los visitantes, a «parejas que han realizado una escapada romántica o familias. Lo que se nota que está a la baja es el unirse varios amigos para alquilar todos una casa de turismo rural, que se estilaba mucho hace unos años». Otro de los cambios que se ha detectado en esta ocasión es que «ahora ya no suelen reservar por todos los días, sino que se quedan dos y se van, con lo que el lleno lo hemos conseguido con dos turnos». Más allá de procesiones, estos turistas han buscado naturaleza y gastronomía.