EDUCACIÓN
Los 1.500 alumnos de este curso, los últimos en enfrentarse a la selectividad
El ministro de Educación ya ha dado luz verde a la reválida, tras un acuerdo con los rectores .

Imagen de archivo de una de las últimas pruebas de selectividad celebradas. SECUNDINO PÉREZ
A. Calvo | León
El 14, el 15 y el 16 de junio se celebrará la última selectividad —con su correspondiente convocatoria en septiembre, del 12 al 14— y a la que en la provincia de León asistirán unos 1.500 alumnos que deberán enfrentarse a la prueba para acceder a la universidad. El Ministerio de Educación ha acordado con la Conferencia de Rectores de las Universidades Españoles —después de negar la moratoria solicitada desde las instituciones académicas— las principales líneas que regirán la prueba a la que el próximo curso ya deberán enfrentarse los alumnos, una vez que se complete la implantación de la Lomce.
La reválida de Bachillerato finalmente será muy similar a la prueba actual, después de que el ministerio descartara el planteamiento de las preguntas tipo test planteadas inicialmente. Educación será el encargado de determinar el marco general de la prueba, las características, el diseño y los contenidos, estableciendo un marco común para todas las autonomías, aunque finalmente no será la misma prueba, ni el mismo día en todas las comunidades autónomas.
Exámenes
Los alumnos se examinarán de ocho asignaturas, además de las materias troncales, dos materias opcionales y una materia de las específicas, a elección, en estos dos últimos casos, de los estudiantes. La puntuación máxima seguirá siendo catorce y está previsto que, como ocurre actualmente, se ponderen algunas asignaturas en función de lo que el alumno quiera estudiar.
Las pruebas serán aplicadas por profesores del sistema público español y los equipos directivos y el profesorado de los centros participarán en su realización. La nota final del examen se fijará con un 60% de la media de las asignaturas cursadas en el Bachillerato y un 40% de la reválida. Como ocurre hasta ahora, no será necesario que el alumno la apruebe para obtener el título, pero la nota obtenida será su pase a la universidad.
Con la Lomce en la mano, las universidades pueden establecer a mayores sus propias pruebas de acceso, aunque el presidente de la Crue, Segundo Píriz, avanzó que previsiblemente esta opción se descarte. Por su parte, el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, ya avanzó esta semana que en breve presentará el borrador de la reválida de Bachillerato a las comunidades autónomas en el seno de la Conferencia Sectorial de Educación el 13 de mayo. Pese a todo, el final dependerá de lo que ocurra el próximo 26 de junio y del resultado que arrojen las urnas de las jornada electoral.