Castigos por vía penal
Un positivo por consumo de drogas implica que el conductor no podrá ponerse al volante hasta que no remita la indicación de consumo; el vehículo se le inmoviliza y se enfrenta desde ese momento a una sanción económica elevada y la retirada de seis puntos del carné de conducir. De igual forma, hay una vía penal para castigar esa conducta que implica penas de prisión de tres a seis meses, multa hasta doce meses o trabajos de hasta 90 días para la comunidad. Además de la privación de conducir entre uno y cuatro años, que se tomará en cuenta el atestado de los agentes de la Guardia Civil en relación a las circunstancias que apreciaron en la conducción del afectado. La lucha se ha generalizado fuera de los horarios que los conductores veían como habituales para encontrarse un punto de verificación de consumo de drogas, además del alcohol. Esa lucha sin cuartel se aprecia en las carreteras.