Diario de León

vacaciones en paz para los niños saharauis

Una escalera para alcanzar un futuro esperanzador

Las familias de acogida reciben a 36 pequeños para darles un respiro de dos meses lejos de los problemas de los campamentos de refugiados.

El vínculo con las familias de acogida es estrecho, sobre todo si ya han estado otros años. SARA CAMPOS

El vínculo con las familias de acogida es estrecho, sobre todo si ya han estado otros años. SARA CAMPOS

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León

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maría j. muñiz | león

La escalera es un elemento extraño. Difícil de afrontar cuando tu mundo se limita a pequeñas construcciones de abobe y un mar de jaimas rodeadas de dunas, arena y piedra. Y temperaturas que a estas alturas del año rondan los 50 grados. ¿Cómo enfrentarse a una escalera? ¿Cómo vivir «unos encima de otros» (en pisos)? ¿Qué son esos misteriosos espacios bajo los edificios (sótanos y garajes)? Y esa marea de coches que no están acostumbrados a sortear, y que en los primeros días son la principal preocupación de sus nuevas familias.

El entorno recién estrenado tiene también muchos atractivos. Vegetación y montañas, agua por todas partes y luz en las calles y en las casas durante toda la noche. Y esa brisa fesquita que aspiran como si fuera a inyectarles aliento para todo el año.

Es la sorpresa con la que se encuentran los niños saharauis que esta semana estrenan en León el programa Vacaciones en Paz, con el acogimiento durante dos meses por parte de las familias. Para muchos otros se repite el oasis de veranos anteriores y un contacto que mantienen luego durante todo el año. Algunos incluso son ya hijos de aquellos primeros niños que fueron acogidos por familias españolas a comienzos de los años 90, cuando se puso en marcha el programa para dar una salida a los niños refugiados en los campamentos del Sáhara.

Eran otros tiempos para el acogimiento, reconoce Lourdes Magaz, presidenta de la Asociación Saharaui para el Desarrollo de León. «Entonces venían cada verano grupos de 200 niños». Hasta el 9 de septiembre sólo estarán en la provincia 36 pequeños, 14 de ellos en El Bierzo. Y eso que este año han permitido volver a algunos que ya han cumplido los 13 años, por los destrozos causados en los campamentos por las inundaciones de octubre.

Porque sólo pueden llegar niños de entre 9 y 12 años. A partir de esa edad pueden acogerse al programa Madraza, para quedarse a estudiar en España hasta los 18 años. «En León todavía no tenemos ninguno, quizá el año que viene sí».

Las causas de esta mengua de generosidad se atribuyeron hace unos años a la crisis, pero Magaz lamenta que la sensibilización sobre los problemas de estos refugiados se vuelve cada vez más complicada.

Ahora a los pequeños les espera un chequeo médico para determinar su estado de salud y tratar los problemas que puedan tener. «Es especialmente importante la alimentación. Un 98% de los niños de los campamentos saharauis tiene problemas de desnutrición, y están en una edad fundamental para evitar las carencias en su edad adulta». Si requieren tratamientos médicos más largos, podrán quedarse más tiempo.

«Por supuesto que dos meses no son suficiente, pero ya es suficientemente difícil traerles por este tiempo. Si lo necesitan, se quedan más».

Por delante tienen un verano de cariño, entrega y aventuras. Ayer cumplieron con el protocolo de visitar la Diputación de León, donde les recibió el presidente Juan Martínez Majo y varios miembros de la corporación provincial; y el Ayuntamiento de León, donde recibieron el apoyo del portavoz del equipo de gobierno, Fernando Salguero, y la concejala de Familia y Servicios Sociales, Aurora Baza.

Enormes ojos negros que no perdieron detalle de la parafernalia institucional, que siguieron con gran curiosidad. Casi tanta como la que tienen por lo que va a suceder en las próximas semanas. ¿Qué se llevan y qué dejan a las familias? «Desde la primera vez que vienen, somos ya corazones compartidos. Con ellos y con sus familias».

Curiosidad por la ceremonia de las visitas institucionales. SARA CAMPOS

Majo y varios diputados, con los más pequeños. SARA CAMPOS

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