LOS MÁXIMOS REGISTROS HISTÓRICOS, A EXAMEN
Agosto no reventará el termómetro
Las predicciones meteorológicas vaticinan temperaturas bastante más suaves a partir de esta semana y la máxima quedará ya muy lejos del tope histórico del año 1987, cuando se llegaron a alcanzar los 38,2 grados.

Unas jóvenes se alivian de los calores estivales en el parque de La Candamia de la capital.
miguel ángel zamora | león
El día 13 de agosto de 1987 Carlos Garaikoetxea, líder de Eusko Alkartasuna, andaba enfrascado en la puesta en marcha del proceso de pacificación del País Vasco para dar un paso en la lucha contra ETA. En Manresa (Barcelona) creaban el primer teléfono para la lucha contra el SIDA y el centrocampista yugoslavo del Real Madrid, Milan Jankovic, se sometía a una intervención quirúrgica para recuperar un menisco dañado.
La portada de Diario de León del día siguiente registraba como segundo tema en importancia el excedente de 300.000 toneladas de lúpulo que soportaba la provincia en aquel momento. La noticia del día era la temperatura registrada la tarde anterior «la más elevada de los últimos diez años». Los avances tecnológicos posteriores permitieron concretar que desde el final de la Guerra Civil y hasta nuestros días, no se ha vuelto a conocer una subida igual en los termómetros en la provincia.
Y en todo el país en general, hasta las ranas llevaban cantimplora. Un fenómeno meteorológico conocido como pantano barométrico, bajo el cual había una nula circulación de vientos en los niveles bajos y un flujo de aire africano, que provenía del desierto del Sáhara, en los niveles altos, dejó al país entero sumido en una ola de calor colosal.
Los dos efectos combinados produjeron un fuerte recalentamiento del ambiente. Las autoridades calmaron a la población entonces y negaron que en España se pudiese producir una situación similar a la de Grecia en julio de aquel año, donde varias personas murieron por los efectos de una corriente cálida procedente de África.
38,2º reales llegó a alcanzar León aquel 13 de agosto de 1987. Desde entonces nunca mas volvió a dispararse tanto el mercurio en la capital. Ni hasta entonces lo había hecho tampoco en aquella medida. Conocido habitualmente el azote del calor en el mes cálido por excelencia del año leonés, aquel verano resultó duro. Y elevó a cotas máximas los rigores del estío.
También en el año 1942
La máxima temperatura conocida en un mes de julio en León va aparejada en el calendario a 1942. Fue el día 29 y el termómetro se colocó en los 36,5 grados en el observatorio de La Virgen del Camino. El junio más caluroso que ha conocido la capital fue el de 1943, al año siguiente. El día después de San Juan, el 25 de junio se alcanzaron 36,5 grados.
MÍNIMAS VERANIEGAS
Pero no todo han sido grandes olas de calor. En pleno verano, la capital ha registrado también temperaturas mínimas por las noches más propias del invierno que de los meses bonacibles. El 1 de agosto de 1978 los leoneses se fueron a dormir a 2,6 grados. El día 8 de julio del año 1969 las temperaturas bajaron de madrugada hasta los 3,0 grados y no tanto tiempo atrás, el 1 de junio de 2006, el registro dejó 0 grados de madrugada en el entorno de la capital leonesa, de acuerdo a los datos conocidos.
Los valores extremos absolutos son el máximo o el mínimo absolutos de los datos de la serie de la variable climatológica del observatorio respectivo considerados desde el año 1920. Son calculados por mes o por año para un conjunto de observatorios previamente seleccionados, de acuerdo a la información facilitada por Aemet.
La mejor media de todo un mes la registra el mes de agosto en 2003. Aquel año los termómetros rondaron por termino medio los 22,0 grados haciendo una división entre las máximas y las mínimas de cada día. La peor media no es tan mala como se pudiera pensar. Fue en agosto de 1972 y se situó en los 16,9 grados. Todavía queda verano para establecer nuevas cotas. No parece que vaya a ser.