el paseo de los pinos
Una ruta ilustrada por el pulmón verde de León
La Junta repone los paneles sobre las aves y los árboles que pueblan los montes de La Candamia en León y Villaobispo de las Regueras.
Inicio del paseo hacia los pinos desde la orilla izquierda del río Torío con el nuevo panel. RAMIRO
ana gaitero | león
¿Sabía que entre los pinos de La Candamia también hay encinas? ¿Y que uno de los ulmus minor que se han salvado de la enfermedad de los negrillos se encuentra entre la masa forestal que forma el pulmón de León?
El paseo por los montes de La Candamia y La Cuesta de La Candamia, que pertenecen a los municipios de León y Villaquilambre, se puede realizar de nuevo de forma ilustrada a través de los diez paneles que hablan sobre los árboles y las aves del lugar, además de contar en uno de ellos la leyenda del Tesoro de La Candamia.
Ya existían una señales anteriores, pero habían sido víctimas del paso del tiempo y sobre todo del vandalismo. Y daban una imagen deplorable de un espacio natural. La Junta de Castilla y León, a través del servicio territorial de Medio Ambiente, ha repuesto la señalética a lo largo del camino, de unos tres kilómetros, que parte del puente de madera sobre el río Torío y se adentra en la masa forestal descendiendo hacia Villaobispo.
Los dos paneles que reciben al público, por la parte de León y por Villaobispo, también ofrecen consejos para quienes hacen deporte en esta zona concurrida por los aficionados a correr, a la bici y a los paseos a pie. Por ejemplo que a pesar de que hay un par de fuentes, que datan de cuando se repoblaron los montes con pinos en los años 60, el agua no es potable y por tanto se desaconseja su ingesta.
También se pide al público que no arroje basura, ni recoja flores o moleste a los animales. Y, como nunca se puede dar por supuesto, se recuerda que no se haga fuego ni se arrojen colillas al suelo. Es un paseo para disfrutar y cuidar. El mosaico de ecosistemas que componen La Candamia facilitan la vida de petirrojos, verdecillos, currucas, jilgueros, carboneros y herrerillos que anidan y habitan el pulmón. De vez en cuando, alguna ardilla sorprende al público trepando entre los árboles.
Entre la aparentemente uniforme masa forestal se encuentran especies singulares como el abeto de Douglas, la encina, el negrillo y variedades de pinos como el carrasco, albar, el aliso y el resinero, originario de los montes del Teleno.