Los bomberos niegan fallos en el levantamiento del cadáver
Hasta cinco integrantes del Cuerpo de Bomberos de León pasaron por la sala de vistas de la Audiencia para manifestar que se pusieron a las órdenes de la Policía Científica a la hora de realizar la labor de extracción del cadáver del lugar en el que apareció enterrado, pese a que a las defensas les pareció poco adecuado que esta parte de la investigación se desarrollase de esta forma.
Los letrados de los acusados consideraban inaudito que no fuesen los agentes de la Policía Nacional quienes llevaran a cabo la tarea. «Lo hicimos nosotros para poner ‘la fuerza’, pero la dirección de las operaciones y las indicaciones las dieron los miembros de la Policía Científica», remarcaron.
LA DENUNCIA DEL ESPÍA
La sesión sirvió también para interrogar a la funcionaria policial que recogió dos meses antes del crimen la denuncia del detective privado Froilán Álvarez por el quebrantamiento de la orden de alejamiento de Roberto y Miriam, alegando que era su deber por su actividad profesional.
«Es la primera vez que un detective privado me presenta una denuncia de este tipo», reconoció la agente de la Policía Nacional. La acusación particular pretendía poner de manifiesto su sorpresa por el hecho de que el acusado no denunciara igualmente los presuntos malos tratos de Julio o la tenencia ilícita de armas de Ramón.