FUNERAL DE DON ENRIQUE
«Que entre como vencedor por la puerta de los justos»
Enrique García Centeno fue despedido ayer en su iglesia del Mercado con gran emoción.
Sacerdotes presentes en la misa de despedida encabezados por el obispo Julián López. F. OTERO PERANDONES
m.c.cachafeiro. | león
Con sus feligreses entonando el Himno de la Virgen del Camino y un sonoro aplauso de agradecimiento salió ayer el féretro con los restos mortales de don Enrique de la iglesia del Mercado, de la que ha sido párroco durante 57 años. Un entierro sencillo donde el Movimiento Neocatecumenal echó el resto con sus alegres cánticos para despedir al primer cura que les acogió en una iglesia en León, tal y como él había pedido en su testamento vital.
El funeral por el eterno descanso del sacerdote Enrique García Centeno, que ayer justo hubiera cumplido 82 años, fue concelebrado por más de 50 sacerdotes encabezados por el obispo de León, Julián López, quien hizo una homilía centrada en el «pastor que cree» y que, como don Enrique, proclamó el mensaje de Jesús durante más de medio siglo. «Que entre como vencedor por la puerta de los justos», pidió el prelado.
La iglesia del Mercado se quedó pequeña para una misa que por momentos resultó emocionante. Antes de iniciarse la celebración, un orador destacó su vida «entregada a todos» y su deseo de que fuera una celebración «grande», «para dar gloria a Dios».
En representación del Ayuntamiento, acudieron varios concejales encabezados por Fernando Salguero. Antes de finalizar el acto, y también por deseo del finado, la iglesia entera entonó el Credo mientras muchos de los presentes no podían contener las lágrimas. Mozos del Mercado y representantes del Dulce Nombre y Angustias portaron el féretro en su salida, antes de partir hacia Valderas. Allí, se rezó otro responso por su eterno descanso en la iglesia de Santa María de Azogue, donde fue bautizado, y fue llevado a hombros hasta el cementerio.