Tajazo en las empresas públicas, empleo en las fuerzas de seguridad
La evolución del número de empleados en los distintos sectores dependientes de la Administración General del Estado en la provincia ha sido muy dispar en los últimos años. El mayor recorte, al que aún no se ha puesto fin, se registra en los servicios generales del Gobierno en la provincia, que han pasado de 2.037 empleados a finales de 2008 a 1.815 en el verano pasado, y perdieron sólo en el último semestre contabilizado otros 26 puestos de trabajo.
El mayor descalabro del empleo, coincidiendo con la tónica generalizada a nivel nacional, corresponde a las nóminas dependientes de las empresas públicas, que pasaron de tener 1.031 empleados a 477, y sigue el proceso de reducción de plantillas. También hubo un descenso en las agencias estatales, aunque emplean a un grupo muy reducido de trabajadores comparado con el general, y se han recuperado prácticamente en su totalidad en el último año.
En lo que no ha aplicado la tijera de los recortes presupuestarios el Estado es en el apartado de seguridad: tanto las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como las Fuerzas Armadas han incrementado sus efectivos en la provincia durante el período de recesión económica. En el primer caso, son 1.858 los efectivos dependientes de la Administración central en la provincia, 34 más que hace ocho años. En mayor medida se han incrementado los efectivos de las Fuerzas Armadas, que cuentan con 2.913 miembros, lo que supone 168 más que al inicio de 2009.
En el caso de la administración de justicia entre 2009 y 2016 se produjo un incremento de efectivos de 41 personas, hasta llegar a los 746. Los cambios en la contabilidad de este colectivo dejan la cifra en julio pasado en 385 empleados, aunque desde CSIF calculan que no son menos de 654 los trabajadores en este servicio en la provincia.
En Castilla y León el colectivo de trabajadores de la Administración central se ha reducido en 4.328 desde el inicio de 2009, hasta los 36.020. Se ha reducido en todos los sectores.