Gran Prix financiero
«¡No llego a fin de mes!»
Abanca enseña a más de medio millar de alumnos leoneses nociones financieras básicas como el ahorro, las necesidades y el coste de la vida.

Los alumnos de Maristas, en un momento del juego de la oca financiera. F. OTERO PERANDONES
A. Calvo | león
Un juego de la oca y quince monedas. Esa es la base de una de las actividades con las que Abanca enseña a los alumnos de Primaria educación financiera. Un dado y un tablero con casillas muy especiales que les muestran a los pequeños todos los gastos que van surgiendo día a día, desde que se levantan y abren el grifo hasta que se acuestan y apagan la luz. Impuestos, el coste de las extraescolares, los caprichos como las chucherías o los medicamentos que hay que comprar cuando alguien se pone enfermo. Ellos, con sus quince monedas tienen que administrar su dinero y afrontar todos los gastos y los imprevistos. «¡Cuánto cuesta llegar a fin de mes! ¡No llego!», comentaban ayer los alumnos de Maristas San José.
El director de zona León Centro de Abanca, Marcos Álvarez, indicó que aunque este programa lleva celebrándose en Galicia desde 2015, por primera vez sale fuera de esa autonomía al considerar León «punto estratégico fuera de Galicia». En el Gran Prix Financiero, que incluye el juego de la oca y otra actividad en la que los niños aprenden la diferencia entre los deseos y las necesidades, han participado 540 estudiantes, 225 de Maristas y otros 315 del Leonés con el objetivo de que aprendan «el valor del esfuerzo, el sentido de la previsión, el ahorro y la solidaridad entre ellos». Además, Álvarez añadió: «Una persona con suficiente formación e información en el ámbito financiero puede tomar decisiones más responsables y crear una sociedad más justa». Así, a través de la actividad de Abanca, los pequeños van adquiriendo conceptos concretos y tomando decisiones sobre la economía doméstica de forma «divertida y lúdica».
«El juego de la oca representa un mes en la vida de sus padres», explicó la coordinadora de la actividad, Vanesa Sende. Uno de los grupos estaba formado por Eva, Margarita y Cinthia, que, a punto de llegar al final del casillero, concretaron que durante un mes «hay muchos gastos» y añadieron que «poco a poco se va gastando y hasta que no te pagan más no tienes más dinero», explicaron en relación al trabajo y la nómina que reciben sus padres. «Los lujos y los caprichos , alguno sí, pero sin excesos», explicaron las alumnas de sexto, valorando como gastos fundamentales «la comida, el colegio, los impuestos, la cuota del agua y de la electricidad... todo cuesta y todo va sumando. Hay que medir lo que gasta cada uno», sentenciaron.