Cuando un guerrero leonés valía por quince francos
Margarita Torres dibujó el panorama de León en la etapa de la creación de los fueros. Alfonso V sube al trono en 999 y elimina a sus enemigos. El conde de Castilla y varios condes gallegos se colocan en su punto de mira. «Los leoneses siempre hemos sido guerreros pero en aquella época un guerrero leonés valía por quince guerreros francos». Olaf, el Rey de Noruega, hizo de León uno de sus objetivos pero con asterisco: «Ojo que son muy brutos». El Fuero de León llega para poner orden al reino. Son 48 preceptos que velan por la iglesia, las personas, la integridad de la mujer y la propiedad.
«Alfonso V es un rey jurista porque los pleitos eran una constante en una ciudad desestructurada. La moral era muy relajada en esa época», explicó Torres.
Emiliano González Díez, catedrático de Historia del Derecho, definió la geografía castellana como «de contrastes» y se disculpó por el hecho de constatar que la provincia más fea «es Valladolid» en el plano geográfico. «Reivindico una Castilla y León compleja».